
El local ubicado en Av. Santa Fe 4669/71, con un espacio de 12 x 40 metros, tiene capacidad para alojar cien puestos de 2x2, y abrirá sus puertas el 1º de abril. “La modalidad es similar a la de La Salada. Quien esté interesado en tener un lugar, tiene que pagar 10 mil pesos como ‘llave’ de ingreso y mil pesos por semana. Y estará abierta las 24 horas, de lunes a lunes”, cuenta Javier Miglino, abogado y titular de la organización. La actividad comercial estará destinada a vender todo tipo de productos y servicios, menos alimentos. “Sin duda la fisonomía del lugar es como el formato de La Salada original, con puestos precarios, horario similar y mismas irregularidades, como la falta de matafuegos y nichos hidrantes”, detalla el abogado.
Los comerciantes cercanos a la feria empapelaron la zona con carteles que anuncian: “No queremos otra Salada”. Amalia, de 60 años, dueña de un local de ropa, es la principal defensora del barrio. “Estoy convencida de que, de abrirse el predio, las calles serán más inseguras. Además los mismos puesteros me confirmaron que el dueño quiere extender el local. No sólo devaluará la zona, perjudicará las ventas, también aumentará la delincuencia”, cuenta. En distinto sentido, los futuros vendedores sienten que discriminan la iniciativa. “No tiene nada que ver con La Salada. Van a trabajar artesanos y se ofrecerán servicios. Es una buena oportunidad laboral, que está lejos de fomentar la inseguridad”, dice Hugo, herrero de profesión.
Controles en curso. Un vocero de la Agencia Gubernamental de Control porteña, a cargo de las habilitaciones y permisos, confirmó que el local tramita la habilitación y que en distintas oportunidades enviaron inspecciones al lugar. “No podemos hacer mucho todavía. Los inspectores no pueden relevar estando el local en obras. Cuando abran, podremos controlar si cumplen con lo establecido”, argumenta.
El trámite de habilitación se inició en enero de 2009 a nombre de Daniel Francisco Laurencen, solicitando una habilitación para comercio minorista, galería comercial. Hoy se encuentra en la etapa de revisión. “El trámite está frenado hasta que finalice la construcción, y una vez terminada, se solicitará nuevamente la documentación. Dudo que en un mes abran las puertas”, explica el vocero.
La futura “Salada” palermitana tramita una habilitación especial por sus amplias dimensiones. Se solicita el permiso por un predio de 600 m2 con posiibilidad de extenderse a 2500 m2.
“Es mentira que el Gobierno puede actuar una vez abierto el lugar. La obra tiene que presentar un plano y ser aprobado. De no tener los papeles en regla, iniciaremos una acción penal contra los ministerios de Espacio Público y Seguridad por no escuchar los reclamos”, finaliza el abogado Javier Miglino.