
Ayer fue el noveno día consecutivo con temperaturas por encima de los promedios históricos para esta época del año, con lo que la red de distribución eléctrica se vio exigida al máximo, una vez más luego de que se batiera otro récord de demanda de potencia para la temporada veraniega.
A fines del año pasado, la presidenta, Cristina Kirchner, y el ministro de Planificación, Julio De Vido, decidieron evitar el tradicional cambio de horario para este verano en contra de sus preferencias luego de consultar a varios gobernadores opuestos a dicha medida y con el recuerdo todavía fresco de las polémicas del año pasado, que tuvieron a Mendoza y San Luis como principales opositores a la medida.
La decisión se encontró en estos últimos días de enero con una ola de calor inusitada por su extensión. “No es habitual que haya tantos días seguidos de calor”, aseguró ayer a la prensa la difusora de turno del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Ana Gómez.
Según Planificación, ayer se batió el récord de demanda de potencia para la temporada estival. El pico de ayer ocurrió a las 14.50 y fue de 19.370 MW, cifra sólo superada durante el invierno pasado. El jueves, además, había sido superado el récord histórico de energía entregada al sistema, con 411,1 GWh.
La marca anterior ocurrió un día antes, el miércoles 27 de enero, con 406,2 GWh.
“Adelantar el horario durante el verano podría haber ahorrado entre un 3 y un 5% de energía, lo que no es despreciable, pero lo más importante es que hubiera distribuido el pico de consumo en un plazo más amplio, haciéndolo más manejable”, confiaron a este diario en una distribuidora en estricto off the record.
“Seguro que fue un error no cambiar el horario, siempre simplifica la operación y genera un ahorro”, comentaron por lo bajo en otra.
Como resultado del calor, varias provincias debieron racionar el consumo de energía. Córdoba perdió un transformador el sábado pasado en la localidad de Malvinas Argentinas, con lo que tuvo que optar por un régimen de cortes programados que afectarán a la Capital y otras 40 localidades de esa provincia hasta mediados de febrero. La Pampa, por su parte, decidió llevar a cabo sus propios cortes programados en veinte localidades distintas.
En Santa Fe, cortes intermitentes se sucedieron durante toda la semana, mientras que en Rosario llegaron a ser 20 mil los usuarios sin servicio. Ayer, la situación se normalizaba en esa provincia.
El gran temor del ministro De Vido es la llegada de cortes masivos a Capital y el Gran Buenos Aires, áreas provistas por las distribuidoras Edenor, Edesur y Edelap.
Ayer, la cartera que él dirige afirmó en un comunicado que en esa zona los cortes que ocurrieron afectaron al 0,45% de los usuarios, que suman un total de 5 millones. “Hubo cortes aislados, de baja duración y que no afectaron a más de 100 usuarios por vez”, afirmaron, casi al unísono, voceros de las distribuidoras eléctricas metropolitanas.
“Son incluso menos de los cortes que hay en un día normal”, agregaron desde Edenor.
Lluvia en puerta. Según informó el SNM, en la ciudad las altas temperaturas continuarán, al menos, hasta el martes.