
Vedette. Facebook inició el 2009 con 150 millones de usuarios en el mundo; en septiembre llegó a los 300 millones y hoy la cifra ya roza los 350 millones de personas en todo el planeta. Por eso –y porque comenzó a ser rentable– la revista Time la incluyó entre los principales fenómenos tecnológicos del año. Pero ¿qué es lo que impulsa a tantas personas a mostrar sus vidas en la más famosa vidriera virtual? Vanidad, concepciones culturales, inclinación hacia los contenidos por sobre los soportes y gusto por las tecnologías colaborativas suenan entre las principales respuestas.
“Facebook dejó de ser una red social donde la principal función era estar en contacto, para convertirse en un lugar en el cual se comparten opiniones y contenidos, propios y de terceros. Los ‘muros’ se llenaron de información y se cargaron cerca de 15 millones de videos por mes, el doble que hace seis meses”, señaló Roberto Igarza, investigador de la Universidad Austral y autor del libro Burbujas de Ocio.
Todos los temas que le importaron a los argentinos y que marcaron la agenda informativa nacional se transformaron en grupos y páginas en Facebook, con miles de fans y detractores, según cada caso. Durante 2009, las elecciones legislativas, el impuesto a la tecnología, la estatización de los aportes jubilatorios y el Gobierno de Cristina Kirchner fueron los principales tópicos en los que cada usuario tuvo una opinión y la compartió en el ciberespacio.
Cortito y al pie. Por su parte, Twitter, la red de micromensajes de hasta 140 caracteres, creció de 7 a 22 millones de seguidores en todo el mundo, aunque en la Argentina sigue siendo “de nicho”, frecuentada casi exclusivamente por periodistas y fanáticos de la tecnología que suman unos ocho mil en todo el país. De cara a 2010, recibió la semana pasada una inyección de capital de US$ 15 millones por parte de Google y US$ 10 millones de Bing, el buscador de Microsoft, por distintos acuerdos celebrados.
Dentro de las iniciativas nacionales sobresalieron Taringa, que se animó a cruzar la frontera, y Sónico que cobró relevancia internacional (ver recuadro). Matías Botbol, fundador de Taringa (la red que los argentinos más usan para intercambiar contenidos musicales y audiovisuales), espera un 2010 de gran expansión: “Este año desembarcamos en Brasil”, dijo sobre la red que tiene más de tres millones de usuarios, el doble que en 2008.
Del Río de la Plata al mundo
Con más de 43 millones de usuarios en Latinoamérica (diez millones más que en 2008) y 80 empleados en sus oficinas de Buenos Aires y San Pablo, la red social Sónico estuvo en boca de la prensa especializada de todo el planeta y cierra un año para recordar.
A comienzos de este mes recibió una capitalización de US$ 1,7 millones que completa a los US$ 4,3 millones obtenidos en mayo de 2008. “Ha sido un año intenso. De cara al 2010 todos nuestros esfuerzos estarán concentrados en seguir desarrollando el concepto Organizar tu Vida On Line, que permite a los usuarios tener un perfil personal, otro profesional y uno público administrados desde una misma cuenta”, comentó a PERFIL Rodrigo Teijeiro, fundador de Sónico, que además fue señalada como el quinto start-up de tecnología con mayor proyección de crecimiento global.