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mesa de debate con encuestadores

Los Kirchner no pueden mejorar su imagen

Pese a recuperar la iniciativa política tras las elecciones, el matrimonio presidencial no tiene chances de ganar los comicios de 2011, según un grupo de analistas reunidos por PERFIL.

Por Mariano Confalonieri

Desde la última elección hasta ahora, pasaron muchas cosas. El Gobierno, lejos de asumirse derrotado, avanzó como una topadora en el Congreso y le marcó la agenda a la oposición, que tiene que pagar el costo de haber prometido un cambio que no podía cristalizar en forma inmediata. Sin embargo, cuanto más logros obtiene, el oficialismo retrocede en los sondeos. Tres expertos de la opinión pública analizaron con PERFIL la imagen del kirchnerismo, de la oposición y de los posibles presidenciables para 2011. Son Mariel Fornoni, de Management & Fit; Raúl Aragón, de la Universidad Abierta Interamericana y Gustavo González, de Opinión Autenticada.

Un dúo en picada. El grueso de la opinión pública le ha dado la espalda al Gobierno. De lo que se hartó la gente –dicen los encuestadores– es de la forma de gobernar: perciben al kirchnerismo como un espacio político que se lleva todo por delante. Desde el conflicto con el campo, en los primeros meses de 2008, hasta ahora, la imagen positiva del matrimonio presidencial se derrumbó. “En cinco meses, Cristina pasó de tener una consideración del 70% a un 15%”, explica Aragón. Algo similar ocurre con Néstor. “Nosotros teníamos a principios de año a Kirchner con 47 puntos de imagen negativa. Hoy tiene un 61,3 por ciento”, relata Fornoni. ¿Qué pasó en ese período? El Gobierno impuso la Ley de Medios, la reforma política, la estatización del fútbol, la asignación universal por hijo, los planes para las cooperativas y los nuevos DNI. Construyó la agenda. Sin embargo, sin conocer del todo los proyectos, mucha gente se opuso igual.

“Cuanto más logro político obtiene el kirchnerismo, más repercute en su imagen negativa. Es un 70 por ciento de gente que tal vez ni siquiera conoce las medidas que se impulsan, pero no está de acuerdo con el estilo”, indica Fornoni.

Para Aragón, hay un marco teórico que acompaña a esta percepción: “Creo en los ciclos de la opinión pública. ¿Cuál era el mandato de Kirchner?: reconstruir la autoridad presidencial. Por eso el autoritarismo le permitió salir con el 50% de imagen positiva. Pero terminado esto, surge otro mandato, que es el del consenso. Eso es lo que prometió Cristina, pero en lugar de cumplirlo, sigue con lo anterior”.

Ese es el escenario que avizoran para 2011. Aquel candidato que garantice consenso y diálogo será el que tenga las mayores chances. Sin embargo, nadie tiene la “bola de cristal” y hay factores que no pueden desatenderse en el análisis. “Hay un escenario en el que la oposición está desprestigiada y no ha demostrado capacidad de gestión”, cuenta Aragón. Pero entonces, ¿pueden ganar Néstor o Cristina? “El escenario para 2011, sea el que sea, es de segunda vuelta. Y para una segunda vuelta Kirchner no pasa. Ni Néstor ni Cristina”, dice en forma contundente González. “Que lo vote parte de la clase media no quiere decir que pueda ganar. Ganar es otra cosa”, aclara Aragón.

El gobernador Daniel Scioli es el que más ha involucionado. Su imagen negativa creció, y su imagen positiva se cayó en más de 20 puntos. “Le han entrado las balas. No se puede despegar del kirchnerismo”, analiza Fornoni. “Las candidaturas testimoniales han repercutido fuertemente en su imagen”, considera González.

¿Qué pasa con la oposición? La gente desaprueba el rol de la oposición porque generó expectativas y no las puede cristalizar. También porque sus dirigentes no paran de pelearse entre ellos. El vice, Julio Cobos, es el que tiene mejor imagen, pero tiene como tarea pendiente demostrar firmeza y capacidad de gestión.

La figura de Macri también sufre erosión: el escándalo de la Policía porteña le está costando caro. Pero más aún, su falta de gestión. “Macri llegó con atributos de hacedor. Entonces si después fallás en gestión, perdiste todo”, resume González. Para que hablen las urnas, falta. Y mucho.

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Domingo 29 de Noviembre de 2009
Año V Nº 0422
Buenos Aires, Argentina