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compararon los impactos del carnaval y el tango

Ingresan más divisas por la “economía creativa” y aconsejan sumar estímulos

En 2006, la fiesta carioca movió US$ 350 millones, casi lo mismo que el tango en Buenos Aires durante 2007. Las claves de la industria cultural.

Por Sabrina Díaz Rato

Brasil. Rio de Janeiro estudió el impacto cultural del carnaval, y llegó a la conclusión de que podría incrementar lo que deja a la Ciudad y al país. La producción cultural brasileña ronda los US$ 7 mil millones en todo concepto: música, cine, editorial, diseño, informática.

Espectáculos, discos, ropa, libros, software tienen en común la marca de la creatividad como base para su producción. Bajo el concepto común de economía creativa, las industrias culturales requieren mayor impulso de los gobiernos para desarrollar su potencial económico, aseguran los expertos que la semana pasada, convocados por el Observatorio de Industrias Culturales del Ministerio de la Producción de la Ciudad de Buenos Aires, debatió las claves de su desarrollo.

“La creatividad existe en los países ricos y pobres, pero a pesar de la abundancia de talentos, la participación de América latina en el mercado global es relativamente pequeña”, dijo Edna dos Santos, del Programa Economía Creativa de la Conferencia de Comercio y Desarrollo de la ONU.

El comercio internacional de bienes y servicios creativos entre 2000 y 2005 alcanzó los US$ 424 mil millones, con una tasa de crecimiento anual del 8,7%, reveló. Y la Argentina participó con exportaciones para el año 2005 con US$ 450 millones en concepto de bienes y servicios creativos, en concepto de música, juegos, videos, publicidad y servicios digitales. En 2007, la Ciudad de Buenos Aires exportó US$ 1.500 millones, el 2,32% del comercio exterior del país.

Entre 2002 y 2007, también los objetos de arte, de colección y antigüedades presentaron las alzas más notorias, y en lo que respecta a la economía del tango, se estima en $ 400 millones el volumen movilizado de espectáculos, discos y clases en la Ciudad de Buenos Aires, sin contar las actividades indirectas. En ese caso, la cifra se multiplicaría por tres, unos US$ 330 millones.

Dos Santos destacó que las industrias culturales pueden “generar crecimiento y empleo en las ciudades latinoamericanas”, a condición de “promover la diversidad cultural y el desarrollo humano desde el Estado con políticas públicas”.

Algo que comenzaron a esbozar en Brasil, a través de un minucioso estudio que arrojó como resultado que las principales actividades económicas relacionadas con la cultura “representan el 3,8% del PBI del Estado de Río de Janeiro“, indicó Luiz Carlos Prestes (ver aparte), quien coordinó una investigación sobre la economía del Carnaval carioca. En 2006, la fiesta movió unos US$ 350 millones de entonces mientras que toda la producción cultural a nivel nacional –música, películas, editoriales, diseño, informática– cotiza alrededor de US$ 7.000 millones.

Según el Observatorio de Industrias Culturales porteño, 11 de las 16 ramas de la actividad económica porteña corresponden a las industrias creativas, que aportan 9,1% del PBI de la ciudad, y superan al de la construcción (5,8%), servicios de hotelería y restaurantes (4,7%) o servicios sociales y de salud (4,1%). Entre 2003 y 2007 el conjunto de estas producciones creció un 54% destacándose especialmente el sector de servicios como el software, la arquitectura y publicidad y los servicios de producción televisiva y durante este período.

Uno de cada ocho empleos en la Ciudad fueron creados por las industrias culturales. En 2008 más de 153 mil puestos de trabajo se relacionaron con estas actividades, casi 10% del empleo total.

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“Tan importante como la soja”

Luiz Carlos Prestes fue durante 40 años líder del Partido Comunista de Brasil. Fue retratado en la cultura brasileña como el “Caballero de la Esperanza”, que en los ’40 recorrió durante dos años y medio, 25.000 km de territorio brasileño con un contingente rebelde de 1.500 hombres, la Columna Prestes. Su hijo, homónimo, estudió cine y se dedicó a la gestión gultural.

—¿Cuál es la importancia de la cultura como fuerza económica?

—La producción cultural de América latina debe salir de sus fronteras nacionales y de esa manera generar más trabajo. Hay que hacer de la cultura un producto tan importante como la soja o la carne.

—¿Cómo se logra?

—Hay que visualizar toda la cadena de producción. ¿Qué sería de la economía estadounidense sin Hollywood?. Tenemos que ser agresivos, hay que colocar la cultura como un producto más. El gran volumen de dinero está en el licenciamiento. En la economía de la cultura los bienes y servicios industriales deben existir los derechos de autor.

—Usted habla de cultura como mercancía.

—Para el capitalismo da lo mismo. La economía de la cultura debe estar a la altura de otras economías.

Edición Impresa

Domingo 22 de Noviembre de 2009
Año V Nº 0420
Buenos Aires, Argentina