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sociedad

analizan llamados al 911

Una imagen del peaje es clave en el misterio de la familia Pomar

A seis días de la desaparición de Luis Pomar, su mujer Gabriela y sus dos hijas, los investigadores tienen más dudas que certezas. Ayer ampliaron los rastrillajes en la provincia, sin resultados.

Por Camila Brailovsky

Desaparecidos. Luis y Gabriela con sus dos hijas y una amiga. Ayer hubo rastrillajes en helicóptero. Ultima imagen.

Desde Pergamino

La aparición de una secuencia de imágenes captadas por las cámaras de seguridad del peaje de Villa Espil, ubicado sobre la ruta 7 en cercanías de Luján, sumaron una cuota más de incertidumbre en el misterioso caso de la familia Pomar, cuyos cuatro integrantes desaparecieron hace ya una semana, mientras viajaban en su auto desde su casa en José Mármol, hasta Pergamino, su ciudad natal en el norte de la Provincia de Buenos Aires.

Según el registro fotográfico, Luis Fernando Pomar pasó con su coche a las 20.07 del sábado de la semana pasada. A simple vista, y según coincidieron los investigadores del caso, las imágenes no muestran ninguna anomalía.

A todo esto, fuentes policiales indicaron que en las últimas horas recibieron una serie de llamados de personas que aseguran haber visto a la familia en la zona norte de la Provincia. Lo llamativo es que casi todas las denuncias coinciden en el itinerario porque ubican a los Pomar en las localidades bonaerenses de Chivilcoy, Ameghino y General Villegas, que se encuentran en cercanías a la ruta 188, y a la que precisamente se accede por la 7. En medio de las versiones, y durante todo el día de ayer, un helicóptero y una avioneta sobrevolaron la Provincia de Buenos Aires. Siguieron las rutas 7 y 8 y los caminos alternativos, aunque los resultados fueron nulos. También se intensificó la búsqueda en 25 de Mayo, San Carlos de Bolívar, la zona de Saladillo, ya que un llamado anónimo al 911 –uno de los tantos que se reciben cada día– había alertado sobre la presencia de cuatro cuerpos sin vida, aunque la denuncia, al igual que otras 14 recibidas durante esta semana, resultó ser falsa.

Atando cabos. Secuestro, accidente, ajuste de cuentas o algún misterioso asunto “puertas adentro”. “Todas las líneas siguen abiertas”, dicen tanto la fiscal Karina Pollice como los jefes de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Pergamino.

A pesar de las últimas novedades, algunos investigadores confiaron a PERFIL que entre las sospechas más fuertes se baraja de la un “ajuste de cuentas”. Luis Fernando Pomar, un ingeniero químico de 40 años, se podría haber involucrado en negocios turbios acuciado por las deudas. Es sabido que el hombre estaba desempleado desde mayo pasado y que aún debía cumplir con el pago de un crédito hipotecario obtenido para comprar la casa en la que vivía desde hace dos años con su esposa, Gabriela Cristina Viagrán, sus dos pequeñas hijas de tres y seis años y el hijo mayor de Gabriela, un adolescente de 13 años producto de un matrimonio anterior, que el sábado pasado se quedó en José Mármol porque tenía que terminar un trabajo para el colegio.

“Una mala jugada, un vuelto o querer salirse del negocio podrían ser motivos suficientes para hacerlo desaparecer”, razonan algunas fuentes cercanas a la investigación. El hecho de que los DNI de Gabriela y de sus dos hijas hayan aparecido en la casa de José Mármol no hace más que abonar a esta teoría. “Quizás él decidió fugarse, pero antes quería dejar a su familia a salvo en Pergamino”, justifican.

El entorno familiar de los Pomar, sin embargo, niega la opción a rajatabla. “Ellos adoran a sus hijos, nunca los pondrían en un riesgo semejante”, jura Cecilia, la hermana menor de Luis, quien por estos días intenta llevar calma a sus padres, aunque confiesa que por momentos se le hace “muy difícil no caer en la desesperación”.

Desde la fiscalía tampoco terminan de confiar en esta hipótesis. Desde allí apuntan más “a una cuestión intrafamiliar”, ya que, según contaron a este diario, gracias a los testimonios recavados pudieron establecer que la pareja no pasaba su mejor momento, tenía fuertes discusiones y hasta hace poco habían hecho terapia de pareja, que debieron abandonar cuando Luis se quedó sin trabajo. “Dentro de ese auto pudo pasar cualquier cosa”, dicen, aunque siguen sin explicarse cómo pudieron desaparecer sin dejar rastro.

Edición Impresa

Sábado 21 de Noviembre de 2009
Año V Nº 0419
Buenos Aires, Argentina