
Bajo un sol abrasador y en nombre de la Federación de Entidades Argentino Arabes (Fearab), Ahuad condenó entonces al “holocausto palestino” llevado a cabo por “las fuerzas armadas del Estado genocida de Israel” en la invasión a la Franja de Gaza. El acto finalizó con hechos de violencia cuando algunos manifestantes atacaron la embajada lanzando palos, huevos y zapatos.
“Me cuesta creer que un argentino de bien pueda apoyar a Israel”, dijo luego Ahuad, y agregó que estaba “orgulloso” de contar con el respaldo del piquetero ultrakirchnerista Luis D’Elía y sus seguidores, que “tuvieron la valentía de desafiar el lobby sionista que opera con las centrales económicas, políticas y de prensa”. “Esperamos que así como hubo un juicio en Nürember, sean enjuiciados los responsables de la matanza en Gaza”, anunció aquel caluroso día el hombre que en poco tiempo estará viajando a una de las zonas más calientes del planeta para representar al Gobierno argentino.
La controvertida designación de Ahuad fue aprobada esta semana sin ningún tipo de objeciones por la Comisión de Acuerdos del Senado. El expediente 321 había ingresado el 27 de octubre con la firma del canciller Jorge Taiana y se convirtió en un simple trámite para el presidente del Club Sirio Libanés.
Nadie le preguntó a Ahuad si seguía pensando que “el Estado de Israel aplica el terrorismo de Estado y el plan de exterminio como lo hacía la dictadura argentina”, algo que había declarado en medio del ataque al Líbano, a mediados de 2006. Nadie se preocupó, tampoco, por saber si todavía sostenía que era “una injusticia” calificar a Hezbollah como una organización terrorista, tal como declaró hace tres años. “Es un grupo de resistencia con vocación y voluntad política que nació como una entidad de ayuda asistencial”, advirtió Ahuad en 2006. Para la Justicia argentina, sin embargo, Hezbollah está acusada de haber participado en la organización del atentado a la AMIA en el que murieron 85 personas.
El 18 de agosto pasado, Ahuad visitó al jefe de Gabinete Aníbal Fernández. Luego de tres meses de aquella reunión, el ex funcionario de Jorge Telerman en el gobierno porteño y ex candidato a legislador en una lista que apoyaba la llegada de Daniel Filmus al gobierno de la Ciudad, ahora está iniciando su camino hacia el mundo diplomático.
“No puedo hacer declaraciones, respete mi silencio. No tengo nada que comentar”, le dijo ayer a PERFIL el hombre que todos los sábados por la tarde conduce Desde el aljibe, un programa de la colectividad árabe que se transmite por Canal 7. En la Cancillería argentina tampoco quisieron hacer declaraciones. n
Irán busca respaldo en Brasil
Desde Teherán.
El presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, defendió ayer un mayor acercamiento con Brasil e insinuó el apoyo brasileño en el área nuclear, en un artículo divulgado antes de la visita que hará el lunes a Brasilia, acompañado de una comitiva económica y política. Ahmadinejad destacó la “necesidad de cooperación entre los dos países en diversos campos”. Sin embargo, como contrapartida, las seis potencias que negocian el controvertido plan nuclear iraní comunicaron ayer su decepción con Teherán porque no respondió “positivamente” a la oferta de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) sobre su enriquecimiento de uranio.
Tras un encuentro en Bruselas, el representante de la Unión Europea, Robert Cooper, aseguró que Irán “no se ha implicado en un diálogo intenso y en particular no aceptó celebrar una nueva reunión” y afirmó que estudian sanciones.
Para sumar apoyos de representantes de la comunidad internacional, Ahmadinejad desembarcará el lunes en Brasil, en su primer visita oficial a ese país, para una apretada agenda de un día, que incluye un encuentro con el presidente Luiz Inácio Lula da
Silva.