
El temporal que cayó sobre la ciudad de Buenos Aires demoró la llegada de la visita al estadio de La Paternal y obligó al árbitro Pompei a postergar el comienzo una hora. Desde el inicio, Chacarita fue ambicioso y tuvo como premisa el control de la pelota y del mediocampo. Así, con Morales, Pereira y Frezzotti no sólo dominó la zona de gestación sino que también marcó el pulso del partido, con Omar Zarif como salida por el andarivel derecho. Poco a poco, complicó al fondo visitante y Echeverría ganó de cabeza dos veces consecutivas en el área rival, algo inusual en los dominios de Rolando Schiavi. Con Hugo Barrientos y Sanchez Prette ausentes; con Vangioni y Mauro Formica desconectados, Newell’s estaba a la deriva y sólo apeló al cabezazo del uruguayo Boghossian y alguna que otra pelota parada.
El local tuvo la apertura del marcador en los pies de Facundo Parra, pero cuando intentó eludir para encarar hacia el arco, Peratta le arrebató el balón. También Milla y Frezzotti, con disparos desde media distancia inquietaron al seguro arquero visitante. Pero la fortuna iba a estar del lado leproso cuando Sebastián Cejas jugó para Zarif y se desentendió de la jugada. Claro, no contó con la devolución de carrilero y el balón terminó junto al segundo palo. Las manos en la cabeza del jugador funebrero y su compañero enredado en el fondo del arco fue la fotografía de la desolación y el desconsuelo.
El complemento tuvo a Chacarita como absoluto dominador y transformó a Peratta como figura excluyente: le ahogó el grito a Parra, Morales y Cano. Y cuando sus manos no llegaron para desviar la pelota, fue el palo el que se interpuso para mantener el arco en cero. La ansiedad por igualar de Chaca fue el mejor argumento para la defensa rosarina que se abroqueló y desactivó una tras otra, la llegada de los delanteros rivales.
La Lepra mira a todos desde lo más alto de la tabla. Se llevó desde La Paternal tres puntos vitales. Tendrá que mejorar –y mucho– si quiere tener argumentos para ser campeón. Pero quién piensa en eso si el próximo domingo jugará el clásico contra Rosario Central, el partido que todos quieren ganar más allá de todo.