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javier fernandez, el mas poderoso lobbysta

Kirchner le marcó la cancha a su operador judicial porque se le fue de las manos

Es auditor de la Nación, pero su cargo no alcanza para explicar su poder. Es el más influyente representante kirchnerista en la Justicia, y responde a la línea del ministro De Vido. Tiene relaciones muy fluidas con la mayoría de los jueces federales, lo que le permite incidir en muchas causas. En manos de magistrados cercanos a él recaerán todas las causas derivadas de la Ley de Medios. Pero en los últimos tiempos demostró una autonomía excesiva que molestó mucho al ex presidente.

Por Natalia Aguiar / Mariano Confalonieri

Reservado. Fernández (izq.) no quiere fotos. PERFIL lo encontró.

Al juez Faggionato Márquez lo dejaron solo. El mismo bloque K que una semana antes lo había salvado de la guillotina resolvió suspenderlo y someterlo a juicio político. ¿Qué justificó el cambio de actitud? La decisión de Néstor Kirchner fue un gesto implacable no sólo contra Faggionato, sino contra uno de sus principales defensores: Francisco Javier Fernández, según los principales actores que recorren los tribunales, el más poderoso representante del kirchnerismo en la Justicia.

Es más temido que respetado. Su nombre siempre es pronunciado en voz baja por el temor a las filtraciones. Es auditor general de la Nación y tiene aceitados contactos con seis de doce juzgados del Fuero Federal Criminal y Correccional, donde se tramitan graves causas de corrupción contra funcionarios K, como la de enriquecimiento ilícito de De Vido y Moreno; la de aportes ilegales a la campaña K y las que acumula Ricardo Jaime. Pero su influencia es todavía más ostensible en el Fuero Contencioso Administrativo, donde aterrizarán en breve las demandas contra la polémica Ley de Medios. Por eso hay oficialistas preocupados por saber cómo se posicionará Fernández en este tema. De ello depende el futuro de las causas que preparan las empresas afectadas.

Tanto poder acumuló Fernández en los últimos años, que hasta el propio Kirchner consideró necesario marcarle el territorio, ya que algunos escuderos del ex presidente en el Consejo de la Magistratura, como Carlos Kunkel y Diana Conti, se empezaron a quejar por la excesiva autonomía con que se movía en la Justicia. Y amenazaron con renunciar.

El periodista Horacio Verbitsky denunció en el diario Página/12 que Fernández y sus hermanos son los “principales operadores de la SIDE en el Poder Judicial”. El auditor tiene una estrecha relación con el ex número dos de la Secretaría de Inteligencia, Darío Richarte, cuyo estudio jurídico defiende a funcionarios K caídos en desgracia, como Claudio Uberti. Dentro del Gobierno justamente es el ala devidista la que banca a Fernández.

Relaciones públicas. El poder de Fernández reside en sus extensos y fluidos contactos en la Justicia. Le dio trabajo en su despacho de la Auditoría a Josefina Ballestero, hija de Jorge, el camarista del fuero. También a Malena Canicoba Corral, hija de Rodolfo, otro juez del fuero. Siguiendo esa línea, cobijó en su planta de empleados al hermano del juez federal Ariel Lijo, Alfredo. Más íntima es su relación con el camarista Eduardo Farah, compadre suyo. “Nos conocemos desde tercer grado. Ibamos a campamentos. Pero no es delito ser compañero de alguien, ¿no?”, dijo hace poco en un reportaje a La Nación. PERFIL no tuvo la misma suerte de poder hablar con él. Si bien originalmente Fernández había aceptado una entrevista, después dijo que contestaría un cuestionario (ver recuadro). Cuando se le enviaron las preguntas, mandó a decir que no respondería porque le parecían “una falta de respeto”.

Fernández exhibe su mayor poder en el Fuero Contencioso Administrativo. Su hermano Sergio es camarista de la Sala III. Su otro hermano, Claudio, fue secretario de la Sala V, pero tuvo que renunciar envuelto en un escándalo por un supuesto pedido de coimas, caso por el cual fue procesado bajo la figura de “cohecho”. Para tener dimensión del alcance del poder de Fernández, dos de los cinco preseleccionados para cubrir las vacantes del fuero federal en el polémico concurso 140 tienen vinculación con él. Uno es Luis Osvaldo Rodríguez, ex compañero de Fernández en el colegio. Otro es Carlos Oscar Ferrari, que trabaja en la AGN como contratado y que, llamativamente, en su examen citó párrafos enteros de jurisprudencia estadounidense. En abril de 2006, el ex secretario del ministro de Justicia Raúl Granillo Ocampo, Wilfen Martínez Medina, declaró que Fernández era el “valijero” que llevaba el dinero a jueces de la Corte. La causa terminó con Medina condenado por calumnias.

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Al calor del menemismo

* Javier Fernández tiene 43 años, es abogado y auditor general de la Nación.

* Entró al mundo judicial de la mano de César Arias, operador menemista. Sin embargo, los grandes progresos los hizo junto al ex ministro de Justicia de Carlos Menem, Rodolfo Barra.

* Fue Barra quien, siendo presidente de la Auditoría General de la Nación en 1999, se llevó a Fernández al organismo como jefe de asesores.

* También con Barra conoció a varios jueces del fuero Federal que habían sido nombrados por el menemismo.

* Se desempeñó como secretario de Barra y de Adolfo Vázquez, cuando los dos eran ministros de la Corte. También fue prosecretario letrado de la Corte.

* Entre 1992 y 1994 fue asesor de la Comisión de Juicio Político en la Cámara de Diputados de la Nación.

Edición Impresa

Domingo 25 de Octubre de 2009
Año V Nº 0412
Buenos Aires, Argentina