
En su barrio jujeño del Bajo Azopardo, las mujeres que practican la prostitución la ayudaron. La retaban, le decían que tenía que estudiar y “dejarse de joder”. Una de ellas hoy es una importante dirigente de AMMAR dentro de la CTA. En los 90 Milagro Sala era empleada estatal y estaba a la sombra de Carlos “el Perro” Santillán. Recuerdan los suyos que la columna principal de la gran Marcha Federal que terminó en la Plaza de Mayo salió de La Quiaca. Y que la organizó Milagro. Que ese episodio también fue clave y que cuando volvió a Jujuy decidió tomar la idea de Víctor De Genaro de ir a los barrios a buscar a los desocupados. Al poco tiempo armó “La copa de leche”, el primero de los centros donde los chicos en situación de vulnerabilidad van a comer algo. Hoy hay 400.
El tiempo fue descubriendo barreras con Santillán, hasta que sobrevino la ruptura. Sala viajaba cada 3 o 4 meses a Buenos Aires para tomar clases en la escuela sindical de ATE. Mientras su trabajo barrial se iba ampliando y consolidando. Pasó de reclamar por el sueldo de los estatales a reclamar por la propia subsistencia. Luego por los planes trabajar y los bolsones alimentarios. En 2003 hizo un piquete frente a la UIA, donde había funcionarios del ministerio de Planificación. Exigía formar parte del Plan de Emergencia Habitacional. La atendió un funcionario de Julio De Vido y le dijo que le iba a dar 200 viviendas, pero que si no las tenía listas para tal fecha, que se olvidara. Ella le dobló la apuesta: “Y si las tenemos listas antes?”. El funcionario respondió que si eso ocurría le duplicaba el número. Dicen que desde entonces le están duplicando el número.
Sala le disputa el manejo de fondos y territorio al mismísimo gobernador Walter Barrionuevo. Mueve lo que no mueve ningún político. Y habla derecho con funcionarios de línea directa al matrimonio presidencial. La Tupac Amaru tiene 70 mil a-dherentes sólo en Jujuy que pagan 3 pesos por mes para usar todas las instalaciones que fueron construyendo en estos años: centros recreativos y de salud, escuelas para todas las edades, talleres, biblioteca, piletas climatizadas, un museo histórico, cibers, iglesia, ayuda legal. Cuentan además con una fábrica textil, una fábrica de bloques, 2 metalúrgicas. Y 2500 casas al menos ya terminadas. A uno de los barrios le dicen “el cantri”. En ningún caso fueron entregadas las escrituras. En Jujuy Milagro Sala es mala palabra en muchos sectores tanto políticos como sociales. La acusan de salir a tomar la calle cada vez que algo no le gusta y de manejar aportes del Estado sin control, que según el senador Morales en 2008, fueron 120 millones. Ellos, en cambio, sostienen que siempre les sobra plata porque la administran bien y que por eso pueden hacer lo que hacen. Hoy la Tupac Amaru está presente en 17 provincias.
“Si quiere venir que venga”
El senador Morales redobló la apuesta luego de la agresión que sufrió el viernes a la tarde y dijo que “Sala nos tiene hartos en Jujuy, de que hay que hacer lo que ella quiere y si alguien se atreve a decir lo contrario, manda a su grupo de patoteros”. El radical aseveró que pidió “protección policial para mis hijos y mi esposa en la casa” pero insistió: “Le quiero decir a Milagro que no le tengo miedo y si quiere venir el lunes al comité provincia de la UCR y romperlo, que venga, no me asusta, con los dirigentes de la UCR, le vamos a responder con mas institucionalidad”. Además, agradeció las llamadas de solidaridad del presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Eduardo Alfredo Fellner y del senador Guillermo Jenefes, entre otros.