
Adriana Carmili tiene quintillizos de 12 años: Lara, Ezequiel, Franco, Agusto, Octavio. Trabaja como empleada administrativa en La Plata y está separada. “Cuando me hice el tratamiento existía la posibilidad de que sean dos o tres, pero nunca imaginé cinco. Lo más difícil es repartirse entre todos, a veces siento culpa porque creo que no le doy el tiempo que necesita cada uno”, cuenta y asegura que al ser cinco aprendieron a compartir y a no ser caprichosos: “Es muy difícil darles todo económicamente, pero ellos se adaptan a la situación”, y agrega que a pesar de la satisfacción de verlos crecer sanos, a veces es agotador. “Trato de hacer cosas que me gustan para no terminar internada. Estudio guitarra y canto, algo que me despeja y disfruto. Me cuesta mucho porque yo sola tengo que bancar todo económicamente. Mi ex no tiene trabajo y me gustaría que se ocupara más de ellos”, confiesa con lágrimas en los ojos.
Para trasladarlos, con mucho esfuerzo pudo comprar una camioneta, porque no entran en un auto. Como tantas madres múltiples, pide que exista ayuda estatal que brinde algún tipo de subsidio a las familias que tuvieron más de dos hijos al mismo tiempo.
Mariela Ortiz tiene trillizos de 12, Camila, Agustín y Tomas, y además otro chico de 9, Jeremías. “Nunca medí las consecuencias de que salgan tres. Siempre fui muy responsable, pero no era muy consciente de la realidad. Cuando el médico me dijo, quedé sin habla. Pensé que no iba a poder ni levantarlos. Pero me encantó tenerlos, y por suerte mi marido Gustavo siempre me acompañó en el cuidado de los chicos y se ocupa de ellos, a pesar de que tiene menos tiempo. Es muy importante compartir la crianza”, dice.
Los Calante viven en una casa con jardín y patio en Villa Lugano. Ella dejó de trabajar cuando quedó embarazada y no se arrepiente, aunque admite que ahora le gustaría volver al mundo laboral. “Costó mucho en lo económico. La única ayuda fue de Sancor, que nos mandaba leche todos los meses durante dos años. Por ahora ellos son chicos que se amoldan mucho, en las buenas y en las malas situaciones económicas. Trato de esforzarme para que estudien y tengan lo que necesitan. Todo nos costó tres veces más”, señala.
Familias nunerosas. La cantidad de hijos múltiples en la Argentina es del 2% de la población, según cifras que maneja la Fundación Multifamilias, una entidad que se encarga de promover la calidad de vida de las familias con mellizos, trillizos o más. Laura Pérgola, directora de la fundación, afirma: “Hasta ahora no recibimos ayuda de ningún organismo oficial ni privado. Nos manejamos con la buena voluntad de las familias y de algunas empresas que ayudan en cosas muy puntuales. También pedimos la extensión de la licencia por maternidad y de las horas de lactancia, pero aún no hemos logrado que esa ley fuera sancionada” .
Ventas: dos miradas
Las ventas por el Día de la Madre subieron un 20% con respecto al año pasado, según datos estimados por la Federación de Cámaras y Centros Comerciales Zonales de la Argetina (Fedecámaras). La entidad consideró que el promedio de compra fue de entre 70 y 90 pesos para los segmentos medios y entre 15 y 30, para los sectores con menores recursos.
Sin embargo, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) no tiene una estimación tan positiva. “Teníamos mayores expectativas. A nivel país las ventas vienen flojas, hubo una caída del 5% con respecto al año pasado”, afirmó el secretario de la entidad, Vicente Lourenzo.
El crédito impulsó el consumo este año, ya que las operaciones con tarjeta aumentaron un 40% en planes de cuotas sin interés, según Fedecámaras. Las preferencias de los consumidores a la hora de comprar el regalo en el Día de la Madre son la ropa de temporada de verano, los perfumes, productos de belleza, calzado, bombones, libros, cds y dvds, desayunos y notebooks femeninas.