
“Los familiares de las víctimas y los sobrevivientes queremos ver a los autores de esta tragedia en la cárcel porque sólo pensaron en su beneficio económico, y se olvidaron de que somos personas. Buscamos un fallo ejemplar, que al menos sirva para nuestros hijos puedan volar tranquilos”, dice.
Por el accidente del vuelo 3142 del Boeing 737 de LAPA, en el que murieron 67 personas, están siendo enjuiciados por estrago culposo el ex presidente de LAPA, Andrés Deutsch; el vice, Ronado Boyd, y los ex empleados jerárquicos Fabián Chionetti, Gabriel Borsani y Nora Arzeno, así como los ex oficiales de la Fuerza Aérea Damián Peterson y Diego Lentito, por incumplimiento de sus deberes.
Marcada. María Esther Ereñú, es otra de las sobrevivientes. Agradece a Dios estar viva, pero reconoce que su vida dio un vuelco radical desde ese día donde se salvó “de milagro”. “Miré por la ventanilla y vi la turbina incendiada: en ese momento pensé que todos nos íbamos a morir, ya no había más nada para hacer, así que me puse a rezar. Pero el avión siguió llevándose todo por delante hasta que de repente paró. Había un agujero grande y salimos varios por ahí, yo justo caí abajo del combustible, y en segundos era una bola de fuego. Me acuerdo que corría y corría y cada vez se me quemaban más partes, hasta que golpe la fuerza de la explosión me tiró contra el piso, y ahí se apagó el calor”, relata.
Las secuelas fueron terribles: tiene el 64% del cuerpo quemado, incluso parte de su cara, amputaciones en las manos, y sufrió una pérdida sustancial de masa muscular en las piernas. “Tenía 37 años, el 81,33% de incapacidad corporal, no pude volver a trabajar, abandoné mi carrera de politóloga y nunca más pude subir a un avión”, cuenta. Y ni siquiera siente bronca, sino que lamenta por los que hoy no están para contar lo que pasó. “El accidente ocurrió por la ambición desmedida de unos, la desidia de otros, y la falta de capacitación de cada uno en su lugar. Como sociedad deberíamos lograr una condena que por lo menos desaliente ese tipo de actitudes. Un fallo justo traerá paz a las almas”, dice entre sollozos.
Entre aquellos que no podrán dar su versión de los hechos está Enrique Alabi, un visitador médico cordobés que no pudo escapar de las llamas. Su hermano, Rubén, sigue de cerca el juicio, y forma parte de la Asociación de Familiares de Víctimas Aéreas, desde donde está en contacto con sobrevivientes. “Nadie merece morir como murieron esas personas, todas quemadas y en una situación espantosa. Esto fue algo que se podría haber evitado, no fue negligencia”, apunta y dice: “No perdemos la esperanza de llegar a una condena ejemplar: queremos pedir 25 años, la pena máxima. Esperamos que este tribunal esté a la altura de los acontecimientos, que no reciban presiones y que tengan coraje. Porque no solamente el país los está mirando: esta sentencia va a trascender en el mundo”.
El fallo, a fines de septiembre
Enrique Piñeyro, ex comandante de LAPA y cineasta, declaró la semana pasada como testigo frente a los jueces. Hoy recuerda: “El día que sucedió la tragedia sentí tres cosas: bronca, impotencia e indignación. Porque yo había advertido de todas las formas posibles que esto iba a pasar”. Y agrega: “Este juicio es importante porque nos compete como sociedad. Creo que va a sentar jurisprudencia, y va a determinar mucho la responsabilidad que hay que tener sobre la vida de las personas a las cuales se les brinda un servicio”. Sobre el estado actual de la aeronáutica argentina: “No cambió nada desde el accidente. Estamos yendo para atrás, seguimos poniendo amateurs en lugar de profesionales, seguimos en un nivel realmente patético. Así y todo, la chance de que pase algo es bajísima, pero lo malo es que estamos con indicadores subsaharianos, y no puede ser. No somos un país del Africa; entonces ¿por qué?”.
Más de mil personas declararon en el juicio oral que lleva adelante el Tribunal Oral Federal Nº 4, presidido por el juez Leopoldo Bruglia e integrado por los jueces María Cristina San Martino y Jorge Gorini. Se estima que a fines de septiembre se dictará la sentencia sobre el juicio.