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Con la debacle electoral, la situación del secretario de Comercio comenzó a complicarse y la convocatoria al diálogo realizada por Cristina desde Tucumán terminó debilitándolo aún más. Durante la última semana se cansó de repetir “soy un soldado”, en clara alusión a su fidelidad a los K y admitió ante los trabajadores de la ex Massuh que había muchas presiones para que se vaya. Amado Boudou cree que puede ser un ancla para su gestión y la oposición lo ve como el “malo perfecto”, por lo que su ida sería tomada como un gesto de buena voluntad para que arranque una etapa de consenso.

Sergio Massa había llegado al frente del Gabinete de ministros con aires de renovación, tras el fracaso en el conflicto con el campo. Si bien quiso innovar, Néstor Kirchner le recortó las alas por su autonomía. Aníbal Fernández se hizo cargo tras la derrota electoral, pero intenta no mostrar aires renovadores. Al contrario, se exhibe como un defensor del modelo. Sin embargo, dio señas de que busca dialogar y de que se pondrá al frente del proceso convocado por Cristina.

Tras el revés electoral, el gobernador bonaerense modificará el perfil de su administración. No hará cambios de gabinete, pero abrirá las segundas y terceras líneas a dirigentes con peso territorial. Además, dejará las recorridas de cinco minutos y le demandará a Nación dinero y políticas para el campo. Randazzo le dijo que los ministros K están a su disposición.

El histórico dirigente fue el último en organizar en 1988 una disputa para definir candidatos en el peronismo, cuando perdió contra Carlos Menem. “Pagué un precio muy alto por cumplir con el mandato de Perón, pero las internas son imprescindibles para la vida democrática”, aclara Antonio Cafiero en diálogo con PERFIL. Ahora su nombre ha vuelto a sonar como la figura que puede encauzar la dura lucha intestina dentro del PJ. Si bien le reconoce legalidad al nombramiento de Scioli al frente del partido, dice que le falta legitimidad. Y por eso quiere que la futura conducción no sea por “dedocracia”.

Inmediatamente después del resultado electoral, los referentes de las distintas corrientes del centenerio partido empezaron a reunirse con la expectativa de volver al poder. Apellidos históricos, como Nosiglia, Storani y Stubrin, se juntan con otros actuales, como Morales, Sanz y Aguad. La figura de Cobos es la que más ilusiona a los radicales para la presidencial.



El ex secretario de Transporte ahora suma otra denuncia por supuesto enriquecimiento ilícito. El juez federal Norberto Oyarbide deberá investigarlo por la presunta compra de una nave Altamar modelo ’64. Este barco lujoso, que cuenta con cuatro camarotes, jacuzzi y home theatre, estaría escondido en Angra Dos Reis, Brasil, lugar frecuentado por Jaime.

