
Un estudio de la Asociación por los Derechos Civiles revela que en su primer año la presidenta Cristina Kirchner incrementó en un 23% el gasto en publicidad oficial, si bien las tarifas aumentaron un promedio de 25 %, y reforzó la discrecionalidad que rige desde 2003. Así, destinó decenas de millones de pesos a premiar a medios afines, mientras continuó la discriminación a quienes tienen una visión crítica, como los medios de la Editorial Perfil. La expansión del gasto y el uso de estas erogaciones podrían poner en peligro la independencia de la mayoría de los medios periodísticos.
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