
El presidente estadounidense quedó en medio de una fuerte polémica cuando ayer se difundió un video en el que aparece, en medio de la cumbre del G-8, desviando la mirada hacia Mayara Rodríguez Tavares, una joven brasileña de 17 años que representa a Unicef y asesora al presidente Lula da Silva. En la imagen también se lo puede ver al francés Nicolas Sarkozy reírse irónicamente mientras observa a Obama. Luego del incidente, el estadounidense se reunió con Benedicto XVI y le prometió esforzarse para disminuir el número de abortos en los Estados Unidos. Después, el mandatario viajó a Africa.

El jueves se produjo el nacimiento del flamante grupo que nuclea al G-8 –los países más industrializados más Rusia–, el G-5 –las potencias emergentes– y Egipto –la nación árabe más grande–. Le quitará protagonismo al G-20. “Creer que podemos responder a los grandes desafíos sin las grandes potencias como China, India o Brasil, es erróneo”, anunció Barack Obama. Se había criticado la participación de Argentina en las reuniones del G-20.

El diálogo iniciado por el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, entre los representantes del presidente derrocado, Manuel Zelaya, y el gobierno de facto hondureño de Roberto Micheletti finalizó ayer sin éxito. En Tegucigalpa la tensión crece y Xiomara Castro, la esposa de Zelaya, volvió a la clandestinidad luego de que intentara sacar a su hijo del país.

El presidente venezolano aseguró que la instancia de negociación abierta por el gobierno de Costa Rica es un diálogo que está “muerto”. También cuestionó al mandatario Oscar Arias por recibir en su país a un “usurpador” como Roberto Micheletti. “Si aquí llegara Goriletti, sería preso, es un delincuente”, aseguró Hugo Chávez.