
“Un buen periodista es una buena persona que conoce bien su oficio. Si es bueno y no conoce su oficio, puede causar mucho daño. Si es mala persona, cuanto más conozca su oficio más daño podrá hacer.”

Hay algunas preguntas elementales para hacer después de que Néstor Kirchner se convirtiera en el mariscal de la peor derrota electoral del justicialismo en toda su historia. ¿Quién manda?

¿Por qué nos instalaron la idea de que no es justo que Vélez haya sido el campeón del Clausura 2009? Es cierto que no fue un campeón brillante… pero ¿fue menos que Huracán?

Los Kirchner y su gente siguen haciendo lo posible para eludir el régimen de voto electrónico, que, aunque no lo mande la ley ni la Constitución, es un mandato de la racionalidad y de la prolijidad electoral.

¿Cantará Madonna en Polonia? No se sabe. Hay miles y miles que exigen que sí lo haga; son los que agotaron las entradas para el concierto que en principio se llevará a cabo el sábado 15 de agosto en un aeropuerto de Varsovia, el lugar más espacioso que pudieron conseguir.

Compré una novela de la que había leído buenas críticas y acerca de la cual varias amigas me habían dicho que era muy buena. Trae una foto del autor en la solapa: muchacho simpático. La novela resultó un engendro insoportable.

Cuando una sociedad ha decidido entregarse colectivamente a la psicosis da lo mismo una elección legislativa que una epidemia viral y en todas partes se escucharán voces enloquecidas y todo resonará con ruido de fracaso.

Escapé de la peste. Con apropiada cobardía pero con justa coartada. Estoy trabajando en Barcelona. Así de lejos, las noticias de la epidemia me llegan amplificadas, deformadas, fantasmales, y a veces, en catalán.
¿De dónde nos viene esta afición por oficializar los alias y los apodos? Algunos son del ambiente deportivo, otros del ambiente político.
La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó un proyecto presentado por el fallecido Elvio Vitali por el cual se crea el Régimen de Reconocimiento a la Actividad Literaria de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Mientras Asia emerge de la crisis económica global más rápidamente que el resto del mundo, es cada vez más claro que el centro de gravedad mundial está pasando del Atlántico al Pacífico.

Pandemia con elecciones dejan atrás el triunfo de mi club Vélez Sarsfield, un buen plantel de un alicaído fútbol local que algunos han calificado de equipo sólido para contrastarlo con los gaseosos Lanús y Huracán, adorados por el pseudomenottismo.

Se imagina lo horrible que debe de ser mirar el estómago de un fumador. Los fumadores nunca consideran a los demás, nos obligan a respirar su aire contaminado.

A dos semanas de la destitución del presidente de Honduras, hay dos interpretaciones sobre lo que ha sucedido.
Para el que se atribuye a sí mismo una superioridad tradicionalmente incuestionada y no se ha resignado a que el plazo de esa primacía haya caducado, será infinitamente difícil asumir su pérdida de poder.
Los militares que gobiernan y los líderes políticos que visten uniforme, los duces, generales, coroneles y ayatolás son peligrosos. La peor democracia es preferible a la dictadura más iluminada, y no se justifica ningún golpe militar en contra de un gobierno democrático.
Es una lástima que Cuba haya rechazado despectiva y humillantemente la alfombra roja que le tendieron para reingresar en la OEA. Si hubiera aceptado la invitación, contaríamos hoy con un voto “de lujo” contra Honduras y en favor de la democracia en el ojo ajeno.
Un estudio de la Asociación por los Derechos Civiles revela que en su primer año la presidenta Cristina Kirchner incrementó en un 23% el gasto en publicidad oficial, si bien las tarifas aumentaron un promedio de 25 %, y reforzó la discrecionalidad que rige desde 2003. Así, destinó decenas de millones de pesos a premiar a medios afines, mientras continuó la discriminación a quienes tienen una visión crítica, como los medios de la Editorial Perfil. La expansión del gasto y el uso de estas erogaciones podrían poner en peligro la independencia de la mayoría de los medios periodísticos.
De la venganza al diálogo, de la traición a la caridad. De profundizar el “modelo” a la apertura del “modelo”, del premeditado “silencio hospital” al cartel de “atención al público día y noche”. Del no cambio de figuras al cambio de figuras. Todo en menos de siete días y al mismo precio.