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la mujer habria sido victima de un ataque sexual

Encuentran muerta a la maestra y detienen al principal sospechoso

Después de cinco días de intensa búsqueda, Alejandra Cugno fue encontrada asesinada en el fondo de un aljibe abandonado, en el departamento santafesino de San Martín. El cuerpo desnudo de la mujer estaba a ocho metros de profundidad, cubierto por escombros. La docente habría sido asesinada de un fuerte golpe en la cabeza. Diez horas después del hallazgo era detenido el principal sospechoso. Se trata de José Luis Baroni, quien tendría antecedentes por robo y violación.

Por Camila Brailovsky

Escena del crimen. Peritos trabajan en el aljibe donde encontraron a Alejandra Cugno. José Luis Baroni es el principal sospechoso.

“El cuerpo es de la maestra”, dijo el juez José Manuel García Porta. Así, la incógnita que por cinco días desconcertó a las provincias de Córdoba y Santa Fe por fin se develó ayer al mediodía, aunque con el desenlace más trágico posible: la muerte de la docente Alejandra Cugno. Horas más tarde del hallazgo, su presunto asesino era detenido en la localidad de San Justo, Santa Fe, en la casa de unos familiares.

El cadáver de la maestra santafesina, desaparecida desde el pasado lunes, estaba en el fondo de un aljibe de ocho metros de profundidad en el departamento de San Martín, y su muerte se habría producido el mismo día de su desaparición, en el marco de un frustrado ataque sexual. Cugno estaba “totalmente desnuda” y cubierta de escombros, según informó García Porta, por lo que recuperar el cadáver requirió de “dos horas de duro trabajo de los bomberos”.

Ahora, la investigación se centra en José Luis Baroni, un peón rural de 42 años que sería la última persona que la vio con vida. Según fuentes policiales, Baroni tiene antecedentes por delitos contra la propiedad y conocía la zona “lo suficientemente bien como para ocultar el cuerpo”. En últimas horas de ayer, una mujer de Devoto, Córdoba, lo habría reconocido como el hombre que la había violado e intentado matarla quince años atrás.

Desde el jueves, el concuñado de Baroni está demorado, aunque García Porta declaró que no cree que esté implicado en el crimen, sino que habría sido “un medio para un fin”: dar con el presunto asesino.

Maldito lunes. Como todos los días, el pasado lunes Alejandra Cugno, de 43 años, dejó la escuela en la que trabajaba como directora desde hace un año, la Nº 268 de Cañada Rosquín, para volver a su casa en San Jorge, donde la esperaban su madre y su hijo de cinco años. Para ello debía recorrer unos cuarenta kilómetros a bordo de su Fiat Duna blanco, y ya había avisado a su madre, Belkys Bollatti, y a su novio que estaba en camino.

Se sabe que en algún momento del trayecto, la docente detuvo su auto para que subiera un peón rural que solía hacer dedo en la zona, y a quien ya conocía. Según los testigos, el hombre subió, la saludó con un beso, y juntos siguieron la marcha por la ruta 66.

“Mi hija está acostumbrada a llevar gente, a acercarlos a su casa. Eso siempre me preocupó, pero ella me decía que todos eran conocidos”, dijo su madre al día siguiente. Para entonces, ya había presentado la denuncia en la comisaría de la zona, ya que Cugno no aparecía ni atendía su celular.

Al día siguiente, comenzaron a aparecer las primeras señales que auguraban un trágico final para esta historia. Su auto fue hallado, sin patente, abierto y sin llaves, a cincuenta metros de la Terminal de Omnibus de San Francisco, en la provincia de Córdoba. No había signos de violencia ni sangre, pero sí se hallaron en el baúl cabellos, algunos de la docente y otros de una segunda persona. Ese mismo día comenzaron a aparecer objetos que la familia de Cugno identificó. Un jean, una camisa, una camisola y un prendedor que decía “Alejandra” fueron los primeros hallazgos, que, según confirmó el novio de la víctima, eran parte de la ropa que llevaba el día de su desaparición.

El miércoles, y a unos cinco kilómetros al sur de la ciudad de San Francisco, aparecieron la patente, su campera de jean, y la ropa interior que llevaba puesta.

“Creemos que el sospechoso fue esparciendo las pertenencias de la víctima para desviar la búsqueda”, especularon luego fuentes de la investigación, que remarcaron que en la casa del sospechoso se encontró una cartuchera de la maestra.

Si bien faltan los resultados definitivos de la autopsia, el informe preliminar estableció que Cugno murió de un golpe en la cabeza con un objeto contundente. Se sospecha que Baroni la habría asesinado después de intentar abusar de ella. “Aunque aún no podemos confirmarlo, podría haber fallecido durante la caída o golpeada por los escombros que el asesino arrojó para cubrir el cuerpo”, explicó el comisario general Martín Montegrosso, jefe de la Unidad Regional XVIII de la Policía de Santa Fe. Más allá de esos detalles, que con los días se irán esclareciendo, para el juez de la causa “el caso estaría cerrado”.

Edición Impresa

Sábado 11 de Julio de 2009
Año III Nº 0381
Buenos Aires, Argentina