
“Me preguntaron si había algún problema si participaban, y les dije que no, pero que no usen mi apellido, para evitar cualquier susceptibilidad”, le explicó a PERFIL el propio Freddy. “Ellas se querían divertir”, agregó. Cuando se presentaron ante la producción, Constanza (32 años), Luisina (27) y María Elena (25) usaron el apellido de su madre, Papaleo. Y con ellas participaron dos primas, hijas de la cuñada de Storani, también de apellido Papaleo.
De reposo en su casa tras una operación, Freddy se plantó frente al televisor para ver el desempeño de sus hijas. “La más entusiasta fue María Elena, que estudió canto y por eso se calzó el equipo al hombro. Y también fue la más elogiada”, analizó. “Las otras se prendieron para divertirse. Luisina también canta bien, y Constanza es más dura, pero es la que le pone más pilas”, sentenció. Y reconoció que en la familia siempre tuvieron inclinación por la música: el padre y la hermana tocaban el piano, y él y otros hermanos se le animan a la guitarra y al canto.
Dos de las hijas siguieron la carrera de abogacía como el padre. Constanza tiene un posgrado en Bologna y es relatora en la Corte de la provincia de Buenos Aires. Y María Elena, en tanto, ya va por más de la mitad de la carrera de Derecho en la Universidad de La Plata. A Luisina, en cambio, le quedan dos materias para recibirse de socióloga, también en la casa de estudios platense.
Los estudios, de todas formas, no fueron los causantes de la victoria en el certamen. Se llevaron 3 mil pesos para dividirse entre las cinco y una estadía en Mendoza para cada una. “¿No les podés pagar un viaje a Mendoza y por eso las mandaste?”, le dijeron en broma a Freddy sus amigos. “No, es que como está de moda que los políticos vayan a lo de Tinelli, a mí se me ocurrió mandarlas ahí”, respondió.