
Además de los negocios que se le atribuyen a Moyano en forma directa o a través de Camioneros (ver recuadro), el líder gremial recibe el apoyo del Estado en distintas formas. Por ejemplo, el Régimen de Fomento de la Profesionalización del Transporte de Cargas contó en 2008 y 2009 con una caja de 530 millones de pesos, en concepto de reintegros de cargas patronales a las empresas, para garantizarse los aumentos salariales. El Gobierno aún no los pagó. En el Belgrano Cargas, tiene el 6 por ciento de las acciones. El ferrocarril recibe 300 millones de pesos anuales. Además, la Licencia Nacional Habilitante, obligatoria para todos los choferes, exigió una erogación de 180 millones de pesos en los últimos cinco años.
En la última semana, Moyano sumó a su emporio la gerencia de la estatizada Aerolíneas Argentinas, que factura alrededor de 80 millones de pesos mensuales, de los cuales 30 millones son de subsidios. La gestión está ahora encabezada por Mariano Recalde, hijo y asesor de Héctor, su principal abogado laboralista. Además, el líder camionero recuperó en menos de doce horas la conducción de la Administración de Programas Especiales (APE), que tiene prevista una caja de 1.000 millones de pesos para 2009. Esto ocurrió luego de que el gobernador de Tucumán, José Alperovich, intentó copar con un hombre propio el control de los subsidios a las obras sociales (ver recuadro).
El miércoles, el ministro de Planificación, Julio De Vido, principal aliado de Moyano en el Gobierno, fue quien le pidió a Mario Koltan la renuncia, a pesar de que su cargo depende del Ministerio de Salud. “Manzur relativizó el hecho. El que no lo digirió fue Alperovich”, dicen en la CGT. Koltan habría cometido un error sin retorno. No sólo llegaba a terreno sindical sin la bendición de Moyano, sino que cargó contra uno de sus hombres: “Despidió a Abel Beroiz (h) –el hijo del tesorero de la Federación de Camioneros, asesinado en 2007–, que cumplía funciones en el APE”, explicó un miembro de la CGT.
Presiones. Moyano se vio presionado como nunca, tras la derrota electoral, por distintos sectores sindicales que pretenden moverlo de la conducción cegetista. Pero él se prepara para resistir una embestida orquestada por los gremios gordos e independientes –Uocra y UPCN–, y fustigada desde el autoexilio cegetista por el gastronómico Luis Barrionuevo. “No nos reunimos con Luisito. Conversamos por teléfono”, le baja el tono uno de los sindicalistas. Pero sí le pidieron que vuelva. Barrionuevo les dijo: “Vamos a volver cuando el Consejo Directivo fije fecha, lugar y hora del próximo congreso de la central para elegir autoridades”. “No me pidan a mí que vuelva a la CGT para sacarlo a Moyano. Ustedes lo sostienen. Presionen para que convoque al Congreso”, dijo a gordos e independientes.
Los negocios camioneros
*Camioneros tiene 90 mil afiliados con salarios en bruto promedio de 4.000 pesos, que por obra social, contribución solidaria y seguro de sepelio ingresan por año a la organización de Moyano 351 millones de pesos. Si se considera el número de 140 mil afiliados declarado por el propio sindicato, la cifra asciende a 546 millones de pesos.
*Entre las empresas que se le adjudican, Moyano admite su vinculación con la constructora Aconra, gestionada por su esposa, Liliana Zulet, y a cargo de las obras del sindicato. Zulet además gestiona la compañía Dixey.
*También se lo señala como socio de Ivetra, la compañía que consiguió que le paguen 14 dólares más IVA por cada contenedor que ingresa en el puerto de Buenos Aires. Esos fondos se destinarían a construir un parador para camioneros.
*En la provincia de Buenos Aires y la Ciudad, le atribuyen la administración de la empresa Covelia, encargada de la recolección de residuos de varios municipios.
Mario Koltan, el funcionario destituido. “Quería transparentar la APE”
La breve estadía del tucumano Mario Koltan al frente de la Administración de Programas Especiales (APE) le bastó para lograr un récord. Presentó su renuncia al otro día de asumir la gerencia general del organismo que administra los subsidios a las obras sociales sindicales. Las sospechas sobre su salida apuntan al líder cegetista Hugo Moyano.
Koltan, en diálogo con PERFIL, no lo negó ni lo afirmó: “No me animo a asegurar las conjeturas de los diarios”. Con Moyano habló una sola vez. “Apenas asumí, conversé por teléfono con Moyano y Cavalieri. Les transmití mis ideas para la APE y agendamos un encuentro para la semana que viene”, relató Koltan. Y agregó: “En ningún momento entendí que Moyano estuviera en contra de mi asunción, al contrario, fue una charla grata”.
Aunque evita relacionar al camionero con su expulsión, Koltan adelantó: “Le voy a pedir autorización al ministro (Manzur) para solicitarle una entrevista a Moyano para la semana que viene. Quiero contarle las ideas que tenía para la APE”.
El efímero gerente general explicó algunas de esas ideas a PERFIL: “Hay que focalizar en la transparencia. Se debe informar qué se paga, cuándo y a quién. La información debe ser de acceso público. Hay que rendir cuentas, 930 millones de pesos (de presupuesto anual) no es poca plata”.
Koltan llegó al Gobierno nacional de la mano de su comprovinciano Juan Manzur. El lunes inició sus funciones y, según cuenta, Manzur le adelantó el martes que “podría haber cambios”. El teléfono sonó y firmó su renuncia. Pero no deja el equipo de trabajo de Manzur: “Vuelvo al Ministerio, en una tarea de control de gestión”, adelantó.
Las horas que pasó al frente de la APE le bastaron para hacer un duro balance. “Había una situación de desgobierno, porque el funcionario que estaba a cargo era de segundo orden.” Ese “funcionario” no es otro que Hugo Sola, el hombre de Moyano en el organismo.