
El video fue grabado el martes 23 de junio, apenas dos días antes de su fallecimiento. Allí se lo puede ver cantando y bailando el tema They don’t care about us –cuyo videoclip había sido grabado en una favela de Brasil junto con la banda de percusión Olodum–, y todo eso se pudo apreciar en tan sólo un minuto de grabación que envió a los medios AEG Live, la empresa organizadora de los conciertos. De acuerdo a lo publicado por la revista The Hollywood Reporter, un miembro de la empresa declaró: “AEG gastó 30 millones de dólares para que todo esto fuera posible. El video, la iluminación, el escenario, todo es extraordinario. Era la primera vez que se iba a usar una proyección en 3D que iba a asombrar a todo el mundo”. Según publicó el diario sensacionalista británico The Sun, habrían tenido acceso a datos de la autopsia que indicarían que Jackson “tenía pastillas parcialmente disueltas en el estómago y presentaba varias costillas rotas”, producto de los intentos por reanimarlo en su casa tras su desvanecimiento. Además, asegura esa publicación que el artista “estaba pelado y usaba una peluca al momento de su fallecimiento”.
Desde Chile habló el productor musical Humberto Gatica, otrora colaborador de Jackson, quien tres semanas atrás recibió un llamado del cantante. “Quiero entrar al estudio, quiero grabar”, dijo Gatica que le confesó. Aseguró que su primer pensamiento fue que “Michael no se daba cuenta de la magnitud de los compromisos que contraía”, ya que sabía que debía dar al menos cincuenta recitales en Londres. Pero las declaraciones más importantes vinieron de los coristas contratados para acompañar a Jackson en esos conciertos y que hace unos días estuvieron trabajando bajo las órdenes de Gatica. “Ellos participaron en una producción mía hace como cuatro días, y el día antes de su muerte yo estaba grabando con ellos, y le digo a uno: ‘¿Cómo van las cosas?’. A lo que me responden: ‘Michael no se da cuenta de que tiene 50 años y quiere ser la misma persona de 25 años que corre por un escenario’. Ya estaban presintiendo algo, como que había algo que no estaba bien”, dijo Gatica.
Una fuente cercana a los Jackson declaró que “la familia y los seguidores de Michael se horrorizarán cuando se den cuenta del pésimo estado en el que se encontraba”. Pero ésta no es la primera vez que se hablaba del deterioro físico del artista. En 1980, se supo que había cambiado su dieta porque buscaba cumplir su deseo de tener “cuerpo de bailarín”. Y como al parecer el tema del peso era algo muy importante para él, ya para 1984 había bajado 9 kilos y la balanza marcaba apenas 48. Esos problemas se acrecentaron en 1993, cuando después de que se hicieran públicos los alegatos en el juicio que se le seguía a Jackson por abuso sexual de menores, dicen que habría dejado de comer, por lo que habría perdido otros 4,5 kilos en pocas semanas.