
Sin embargo, el problema más grave es otro: durante todo el año pasado Morgado cobró un sueldo mensual de $15 mil en Radio Nacional, al mismo tiempo que ocupaba una banca en el Congreso, una situación que para algunos especialistas podría constituir una falta de ética.
Según pudo averiguar PERFIL, Morgado no habría incurrido en un delito, pues al no ser empleado de planta permanente de la radio –sino que facturaba al Estado– no habría violado la ley. Sin embargo, el abogado constitucionalista Daniel Sabsay afirmó a PERFIL que desde el punto de vista ético, los dos trabajos no son compatibles, porque habría “una incompatibilidad de horarios”.
En la misma línea, el ex director del COMFER, Julio Bárbaro, opinó que “la dignidad personal obliga a renunciar” a uno de los dos sueldos. “No es compatible, ni ideológicamente ni éticamente”, lanzó Bárbaro.
Eugenia Braguinsky, coordinadora del Programa de Transparencia de CIPPEC, afirmó que la ley de ética pública establece que si una persona presta un servicio a un poder del Estado, no puede prestarle servicio a otro, y Radio Nacional depende del Poder Ejecutivo.
Braguinsky y Sabsay coincidieron además en que podría existir un “conflicto de intereses”, ya que Morgado integra las comisiones de “Cultura” y de “Comunicaciones e informática”, y podría haber ejercido algún tipo de influencia. “Uno espera que un diputado no esté tres horas al aire, porque eso le quita tiempo para legislar”, afirmó Braguinsky.
“Faltaba mucho”. Desde la dirección de la radio aseguraron que el ex co-conductor de Televisión Registrada (TVR) “faltaba mucho” y “no cumplía” con los horarios pautados.
Por su parte, Morgado explicó que él “ya trabajaba en los medios” antes de asumir como diputado. “Me echaron porque hice un programa pluralista, invitamos al piso a Federico Pinedo (diputado nacional por el PRO), al diputado Adrián Pérez, de la Coalición Cívica...”, acusó Morgado. Y tachó de “macarthista” al nuevo subdirector ejecutivo de la radio, Enrique Vázquez.