
Claramente la crisis económica atacó por todos los frentes, y las industrias cuyo target es el consumidor ABC1 por excelencia no fueron la excepción.
Durante la primera quincena de enero, en Punta del Este se pudo ver cómo las avionetas que característicamente cruzan las playas promocionando lugares bailables y espectáculos atravesaron los paradores como Montoya, tan conocido por su público “top”, promocionando grandes descuentos ni más ni menos que en la calle 20, donde se encuentran las casas de indumentaria más glamorosas de nivel internacional.
Calle que podría compararse con la porteña avenida Alvear, que no se quedó atrás y ya comenzó a liquidar al mejor estilo Once, con descuentos de hasta un 70 por ciento en algunos casos.
Siguiendo esta línea, compañías aéreas que ya de por sí podrían caracterizarse como “de lujo” están ofreciendo promociones y tarifas a su público de primera, impensados hasta el momento.
British Airways salió a ofrecer, por la compra de un ticket en Club World hasta el 30 de abril, que los pasajeros realicen el siguiente tramo en First, es decir, un asenso de la business a la primera clase.
Por su parte, Air France extendió su promoción para Clase Ejecutiva hasta el 31 de enero, con la cual los pasajeros Business podrán acceder a tarifas desde US$ 3.019 para los principales destinos de Europa y US$ 4.679 para quienes elijan Asia, en viajes iniciados hasta el 31 de marzo, cifras que eran mucho mayores.
Hoteles. En el rubro hotelero, un importante empresario al frente de un establecimiento cinco estrellas, contó que la situación del sector no escapa a estas reglas. Según dijo, “todos estamos haciendo lo mismo”, refiriéndose a las promociones y baja de tarifas. Contó que a partir de la crisis internacional comenzaron a “inventar fórmulas” para poder mantenerse y cubrirse con distintas promociones.
Explicó que este año la política de los hoteles va a ser la de “llenar habitaciones”, con lo cual “se va a venir una temporada en la que vamos a pelearnos todos por los precios, todos los vamos a bajar y eso ya está pasando”.
También comentó acerca de la situación de El Calafate, que es un destino caro y se basa en el turismo extranjero.
Ante la crisis, la caída de la ocupación fue tal que llevó a una abrupta baja de tarifas, pasando a ser de un promedio de US$ 100 la noche, cuando hace dos años era de US$ 250.
En cuanto a Buenos Aires dijo que “se las va a rebuscar como hace siempre”. Analizando el contexto, agregó, “claramente la gente que tenga la posibilidad va a viajar por avión y hoteles más barato. El tema es cuánto va a apretar la crisis, pero el que esté bien parado va a poder aprovechar. Va a ser una oportunidad, como en toda crisis”.
Autos por tipo de cambio
La crisis también impacta en los modelos premiun de las principales automotrices, que desarrollan promociones para evitar que las ventas se desaceleren.
Honda, para no desvalorizar las unidades que sus clientes ya han adquirido, decidió mantener sus precios. En contraposición, los consumidores pueden encontrarse con marcas como Audi y BMW cuya política para no disminuir sus ventas se basa en ofrecer un tipo de cambio diferencial de un 10% aproximadamente.
Históricamente considerado inmune a los huracanes económicos, el mercado de lujo enfrenta su primera recesión gracias a la crisis financiera internacional. Eso es lo que asegura la consultora especializada en estrategia Bain & Company, que vaticina que las ventas de las marcas más codiciadas caerán 2% en 2009, alrededor del globo.