
La reunión fue organizada por Vito Sgobba, un analista de Consultas Normativas del BCRA, como respuesta a un pedido de audiencia realizado por 185 deudores organizados. El propio Redrado se interesó en la cuestión y envió a colaboradores cercanos.
Aquellos que en los últimos dos años tomaron créditos a tasa variable para adquirir sus viviendas sufrieron en los últimos tres meses de 2008 por el crecimiento de las tasas de interés producto de los coletazos de la crisis financiera internacional y la sequía del mercado de capitales local, potenciada por la desaparición de las AFJP.
Como reveló PERFIL el 11 de enero pasado, familias como la de Darío Pavoni pasaron de pagar cuotas de $ 2.200 a casi $ 5 mil un par de meses después. En el mismo período, la tasa Badlar –de referencia para todas las tasas de interés, incluso para la “tasa encuesta” que se utiliza en la mayor parte de estos créditos– saltó de 8% a casi 25 por ciento.
Sgobba recibió a Cynthia Percodani, Javier Caggia y Gerardo Barbosa. Ellos están pagando créditos a tasa variable en los bancos Santander Río, BBVA Francés y Provincia, y representaron a un grupo de 200 deudores hipotecarios de distintos bancos, que se organizaron en una red social en Internet. “Se nos aseguró que el problema iba a ser tenido en cuenta, pero que no nos podían garantizar una solución”, relató Caggia sobre la reunión.
La actitud del Central no es la única. El jueves, el Banco Provincia de Buenos Aires dispuso un tope del 15% a la tasa de interés en las deudas hipotecarias, durante dos meses. “Vamos a bajar las cuotas de los créditos hipotecarios para dar una solución a todos los clientes que se vieron afectados por la suba en las tasas de interés”, anunció Guillermo Francos, titular del BAPRO.
Fuentes del BAPRO negaron la influencia del Central en la decisión, aunque en el mercado se reconoce que el Gobierno tuvo participación. Por su parte, el Banco Nación y el Ciudad aclararon que las tasas que cobran están por debajo de las del mercado.
Pero sólo los bancos públicos reaccionaron en forma oficial ante la problemática. El Banco Santander Río aseguró “estar estudiando la cuestión”.
En el BBVA Francés, por otro lado, aclararon que “revisan caso por caso, pero no se prevé ninguna decisión general, por el momento”.
Pedidos de prudencia y competencia
Con el Banco Provincia a la cabeza, tres bancos públicos salieron a tranquilizar a sus clientes que pagan un crédito hipotecario con tasas variables. Semejante coordinación tiene su explicación en un supuesto pedido de “prudencia” por parte del BCRA para que los bancos no generen morosos aplicando tasas demasiado altas.
Hasta el momento, ningún banco privado recogió el guante, pero se quejan por lo bajo de “competencia desleal” por parte de la banca oficial.
La banca privada es la que más recurre a la tasa variable para sus créditos hipotecarios, a diferencia de la pública que, a caballo de políticas gubernamentales, prefieren otorgar créditos a tasas “sociales” y fijas, como en el caso del Banco Nación o el Banco Hipotecario.
“Es una especie de competencia desleal, porque nosotros tenemos que obtener ganancias, y si empezamos a tachar cláusulas de contratos, como hace la banca pública, vamos a asumir pérdidas”, se quejó en comunicación con PERFIL un alto ejecutivo de un banco de primera línea.
“En última instancia, si pretenden una solución, que sean los bancos estatales los que financien esa diferencia de tasa que nosotros no podemos dejar de percibir”, agregó.