
Con la reglamentación de la Ley de Bosques, que espera la firma del Gobierno desde hace más de un año, la estrategia parece ser la misma y la gran coartada es, en esta ocasión, el Consejo Federal de Medio Ambiente (Cofema).
El Cofema fue creado en 1990 como espacio de intercambio y concertación entre las distintas jurisdicciones provinciales en temas ambientales. Se reúne periódicamente y puede expresarse a través de recomendaciones (no vinculantes) y resoluciones (vinculantes para sus miembros), luego de discutir diferentes cuestiones puntuales en sus comisiones.
Esas discusiones, de indudable utilidad en muchos casos, pueden ser al mismo tiempo la excusa perfecta para que un tema caiga en vía muerta. Y ese parece ser el caso de la reglamentación de la Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos.
Esta norma, la 26.331, fue sancionada por el Congreso en noviembre de 2007. En ese momento, la Secretaría de Medio Ambiente, a cargo entonces de Romina Picolotti, redactó un borrador de reglamentación, luego de consultar en distintos ámbitos a especialistas, organizaciones ambientalistas y al propio Cofema, que dio su visto bueno en una reunión de su Comisión de Bosques, en junio de 2008. En julio del año pasado, el proyecto de decreto reglamentario fue girado al Ministerio de Economía. Nunca salió de allí, pese a las promesas del jefe de Gabinete, Sergio Massa.
Cuando Homero Bibiloni asumió al frente de Medio Ambiente, aseguró que volvería a poner el tema de la Ley de Bosques sobre la mesa. Pero rápidamente quedó claro que eso no significaría buscar la aprobación de la reglamentación, sino volver a discutir cuestiones ya resueltas. Y apeló al Cofema.
Muchas organizaciones ambientalistas han encendido la alarma. “Si no existe voluntad para que un tema avance, el Cofema es el ámbito ideal para congelarlo. Históricamente, ha sido el nivel más bajo de discusión ambiental, porque allí discuten las provincias movidas por sus intereses: así, Salta, por ejemplo, no presiona a San Juan por el tema glaciares para que San Juan no toque el tema bosques”, señaló Juan Carlos Villalonga, de Greenpeace.
“El Cofema ya ha discutido y aprobado el proyecto de reglamentación. Volver a esa instancia sería un claro retroceso; sería revisar el proyecto cuando lo único que falta es la firma del Ejecutivo”, opinó María Eugenia Di Paola, directora ejecutiva de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales.
Bibiloni asegura que la nueva reglamentación estará lista en febrero, pero en el Cofema todo puede pasar: proyectos como la regulación de PCBs han sido aprobados sin problemas, mientras que la Ley de Residuos Industriales está paralizada por el Consejo desde 2002.