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marco colom, el principe flogger

Tiene 13 años y una página que recibe 50 mil visitas por día

Subió una foto por primera vez en 2007 y en apenas unos días logró que, con cada nueva imagen, su sitio colapsara debido a los mensajes de sus fans. Al poco tiempo, un boliche le pagó por asistir a su matiné y no paró: este año, faltó a clase todos los viernes para “trabajar”. Sus padres sólo le dejan usar la computadora una hora por día.

Por Brenda Yastremiz

Familia. Vive con sus padres y dos hermanos en Isidro Casanova. No se reconoce flogger pero todos los días actualiza su fotolog.

“El otro día me llamó una mamá para agradecernos porque desde que su hija vio a mi hijo, empezó a comer y a levantarse de la cama. ‘Gracias por devolverle a mi nena las ganas de vivir’, me dijo. Y yo pienso, si mi hijo le puede salvar la vida a alguien, ¿cómo no lo va a hacer? Aunque sea con una foto o si hay que llevarlo a algún lado, yo lo llevo.”

Así de “santificado” lo tiene Mariano a su hijo Marco Emiliano Colom, un chico que se hizo famoso desde que empezó a “postear” imágenes en su fotolog. Pero este rubiecito de apenas 13 años no sabe de sus “poderes milagrosos”, o al menos no los menciona. Sí habla de lo contento que está por haber aprobado el examen de Lengua, una de las cuatro materias que se llevó este año. Y a pesar de haberse levantado tempranísimo para ir a rendir, se muestra amable para la charla.

Figurita codiciada de las matinés tanto porteñas como provinciales y hasta de Uruguay, Marco faltó este año todos los viernes al colegio para presentarse en distintos boliches a los que convocaba a miles de chicas ansiosas por verlo y sacarse una foto con él. Y está tan solicitado que desde hace cinco meses una administradora se encarga de responder los mensajes que le dejan en su página.

—¿Cómo empezó todo?

—Aburrido en mi casa, subí una foto para ver qué era, porque no entendía de qué se trataba. Después le pasé la dirección del fotolog a todos mis amigos para que me firmaran y ellos se la pasaron a otros amigos. Una vez se me llenaron las doscientas firmas que te permite cada página del fotolog en tres minutos. Entonces, me entusiasmé y empecé a subir fotos más seguido.

—¿Te gustaba que te llenaran las firmas de la página?

—Estaba bueno, porque tener un fotolog y que no te lo firme nadie... para eso no lo tengas.

—¿Cómo fue que llegaste a cobrar por ir a eventos?

—Un día me dejaron un mensaje de un boliche que quería que fuera ese fin de semana. Fue una locura, porque cuando llegué las chicas estaban a los gritos y me arrancaron la manga de una campera. De ahí en adelante, cuando vieron lo que generaba, me llamaron de más lugares para que fuera. En otro boliche me tiraron dos veces del escenario de lo emocionadas que estaban. Me gusta ir, pero es muy cansador, me agota el viaje. También que estén todas las chicas encima mío me hace sentir incómodo.

—¿Qué pensás cuando ves cómo reaccionan las chicas?

—¡Que están locas! Además, no da que me agarren de la manga. Mejor que me agarren de la capucha nada más.

—¿Te da miedo?

—No, tranqui. Sé que me pueden pasar cosas como que me arranquen un mechón de pelo, pero no me preocupa.

—¿Te apoya tu familia?

—Sí, además mi papá me acompaña siempre, y eso me da seguridad.

—¿Viviste alguna situación incómoda o peligrosa?

—No, un par de veces me quisieron pegar algunos chicos, pero no pasó nada.

—¿Te envidian?

—Sí, mucho.

—¿En el colegio también?

—No, porque ahí están mis amigos de toda la vida.

—¿Te molesta no tener la misma vida de antes cuando, por ejemplo, no te acosaban si ibas al cine?

—En algunas cosas sí y en otras no. Me molesta no poder salir con alguien, porque ya empiezan a cargosearme o a correrme. Me pongo fastidioso, y a mi edad, tengo un carácter podrido. Antes podía salir con mis amigos y me quedaba a dormir en la casa de mi mejor amigo, y ahora no puedo tanto. Lo que me gusta es conocer lugares, viajar.

—¿Tenés novia?

—Algo así. Estaba desde hacía diez meses con una chica, pero cortamos porque ella era muy celosa. Pero ahora nos vemos de vez en cuando, pero de novio novio no estoy. Me gustaba porque me conoció cuando yo no era nadie.

—¿Te dejaron hacerte los piercings?

—No, pero me los hice yo mismo. Me gustaría tener uno en la lengua o un tatuaje, pero por ahora no me dejan.

—¿Qué te tatuarías?

—Las iniciales de mi hermanita en la nuca, porque la quiero mucho. Y si no, me puedo tatuar la cara de Jesús en toda la espalda o la del abuelo en el pecho (bromea ante la cara horrorizada de su abuela).

—¿Cómo te llevás con tu hermano?

—Mal, somos muy jodidos y nos peleamos a las trompadas. Un día me saqué y le rompí un diente con un palo de escoba.

—Sos bravo, ¿qué te enoja?

—Que bardeen a mi familia me da mucha bronca. En un programa de televisión hicieron un informe sobre mi papá que me molestó, más porque no lo conocen. Salís un día en la tele y decís “bla bla” y ya les sirve a ellos para hacer una nota. Pero los que quedamos mal somos nosotros.

—¿Qué querés ser cuando crezcas?

—Me gustaría ser modelo, me divierte hacer gráfica. En el colegio no me va bien, el año pasado me llevé ocho materias y éste, cuatro. Quizá me gustaría estudiar para ser diseñador gráfico o técnico en computación.

—¿Pensabas que te iban a pasar tantas cosas?

—Nunca me lo imaginé.

—¿Y si se corta, qué pasa?

—Nada, vuelvo a seguir la vida de siempre. No me jode, está bueno pero es una moda.

—Sos un flogger...

—(Interrumpe) No, flogger no.

—¿Qué sos?

—Marco, un chico normal que es conocido por ser usuario de un fotolog.

Edición Impresa

Domingo 14 de Diciembre de 2008
Año III Nº 0321
Buenos Aires, Argentina