
“Charlotte, relevo del ‘glamour’ en Mónaco”, titularon en Europa las notas sobre la heredera en las que la comparaban con su madre, una comunión de la belleza madura y la juvenil. Es que ambas se lucieron durante los festejos por el Día Nacional de Mónaco, sobre todo en el cierre de los actos, realizado en la Sala de los Príncipes de Foro Grimaldo, en el que se estrenó la ópera La Flauta Mágica, dirigida por Jean-Louis Grinda. Charlotte llegó al concierto con un vestido ligero tipo enagua color azul eléctrico que resaltaba su piel blanquísima.
Esa misma mañana, la hija de Carolina había aparecido con un vestuario más osado, con saco negro al cuerpo y una falda ultra mínima que combinaba a la perfección con sus altísimos stilettos y el cabello recogido.
Linaje y charme. Señalada por su elegancia, la joven bautizada como Charlotte Marie Pomeline Casiraghi de Mónaco asistió hace unos días a una gala benéfica organizada por Charlize Theron para recaudar fondos para la lucha contra el VIH en los países africanos. Allí, la heredera se convirtió en el centro de atención con un conjunto de mini y remera negra que resaltaba su silueta.
Enamoradísima, Charlotte se pasea por todos lados con su novio, el inglés Alex Dellal, hijo de un empresario multimillonario. El chico fue señalado por ella misma como “el amor de mi vida”. Junto a él, la heredera pasó sus vacaciones en Berlín primero y en París después. Y es por Alex que la hija de la princesa de Mónaco eligió una vida diferente a la de su familia y se instaló en Londres, donde decidió comenzar desde abajo y trabaja como becaria de moda y estilo en el diario The Independent. Después de casi un año y medio de noviazgo –los presentó la hermana de Alex, Alice, ex cuñada de Charlotte–, la nieta de Grace Kelly y Dellal no tienen miedo de mostrarse apasionados, como lo hicieron cuando viajaron a Alemania, y hasta hay rumores de que estarían viviendo juntos.
Pero Alex no es el primer chico con el que se la relaciona. Hace tiempo habían dicho que Charlotte estaba saliendo con Hubertus Herring-Frankensdorf, un noble austríaco emparentado con el clan alemán de los Schaumburg-Lippe. También dijeron que la frecuentaba Félix Winckler, hijo de un abogado que vive en Bruselas. Sin embargo, Dellal es el primero con el que la joven Grimaldi se animó a alejarse del ala protectora de su madre, en Mónaco, para vivir una vida más real.