Un gerente de perfil bajo, un especialista en finanzas proveniente del sector privado, el superintendente de AFJP, Sergio Chodos, el titular de la ANSES, Amado Boudou, el jefe de Gabinete, Sergio Massa, y Néstor Kirchner son las personas que vienen definiendo día a día las inversiones de la entidad previsional. Y que si se aprueba esta semana la controvertida eliminación de las AFJP pasarán a decidir dónde va esa voluminosa masa de fondos.
Aunque todavía no se aprobó la ley en el Senado, el funcionamiento despuntó la semana pasada.
Con más de $ 20.000 millones a disposición, y casi $ 80.000 más por venir, estos seis hombres definirán también la suerte del mercado financiero, al pasar a ser el nuevo peso pesado. Y también decidirá qué empresa o fideicomiso obtendrá financiamiento y cuál no.
El responsable. El centro de este equipo de trabajo es el titular de la ANSES, Amado Boudou. “El que toma las decisiones de inversión soy yo”, aseguró a sus asesores ante la consulta de este diario. Sin embargo, la investigación de PERFIL demuestra que en la instrumentación intervienen hasta cinco personas más.
En los bancos, casas de Bolsa, y financieras especializadas en la colocación de fideicomisos, las caras conocidas son dos. Una es el gerente de Finanzas de la ANSES, Benigno Vélez, y la otra, uno de sus hombres, Hernán Fardi. Vélez es un técnico que hizo carrera en la ANSES, de perfil bajo, con línea directa con Boudou y la férrea costumbre de no comentar nada respecto a las inversiones que conduce, según él mismo aseguró a PERFIL.
Fardi, la otra cara conocida por los operadores privados, trabajó hasta hace seis meses en Maxinver, una consultora de Bolsa. El es quien contacta a los colocadores, se informa sobre las condiciones de las operaciones y arma la operatoria para que su jefe, Vélez, proceda.
Pero si bien ellos dos son los más conocidos en el mercado, no son los únicos que intervienen en las decisiones. Un operador con trayectoria en el mercado relató que dos semanas atrás el director de una sociedad en problemas que había fracasado en un intento por financiarse mediante la emisión de obligaciones negociables (ON), recibió un llamado telefónico que lo electrizó. “Sergio Massa le pidió que volviera a intentar emitir las ON, que el Gobierno estaba interesado en financiarlas”, confió a PERFIL.
Además de participar ocasionalmente en forma directa, como padre político de Boudou, Massa es consultado periódicamente a la hora de diseñar inversiones con el dinero del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) del Régimen de Reparto.
Así lo confirmó la ANSES ante la consulta de PERFIL. El jefe político de ambos, Néstor Kirchner, tampoco es ajeno a las decisiones, y mucho menos desde que decidió recurrir a Boudou en forma directa, sin pasar por el jefe de Gabinete.
Por último, quien completa el equipo asesorando y discutiendo “lineamientos generales y grandes rasgos”, según confiaron fuentes allegadas, es Sergio Chodos, el todavía titular de la Superintendencia de AFJP.
El criterio para elegir dónde invertir el dinero del FGS, según otro allegado a los miembros de la mesa de dinero de la ANSES, “no apunta necesariamente a la rentabilidad”, sino más bien a financiar a sectores económicos necesitados de líquidez, con el objeto de fomentar la actividad económica (ver recuadro).
“En líneas generales, la ANSES está empujando todos los fideicomisos de crédito al consumo. Ofrece alrededor del 30% del valor total de cada uno, y lo más llamativo es que no se fija en la calidad del producto. Elige inversiones con calificaciones de excelentes a muy pobres, sin distinción”, aseguró otro operador que prefirió mantener su nombre bajo reserva.
El FGS, instrumentado el año pasado cuando el Gobierno reabrió la libre elección entre reparto y capitalización, cuenta hoy con $ 22.177 millones, según la ANSES.
De ese fondo, en los últimos días ha salido alrededor del 30% del dinero con el que los fideicomisos de crédito al consumo, utilizados por las cadenas de electrodomésticos y otros comercios para financiar ventas en cuotas a clientes que no cuentan con tarjetas de crédito. Fideicomisos estructurados esta semana por Frávega, Red Megatone y Falabella –entre otros– tuvieron como inversor de relevancia a la ANSES, por entre $3 y $10 millones cada uno.
Cambio de lógica para usar los fondos
Con el pasaje de los fondos de jubilación a la órbita estatal, esa masa de dinero cambiará radicalmente de destino. El Gobierno reconoce que “el retorno de la inversión ya no es lo más importante”, sino que lo que se persigue es garantizar la prestación apalancando a la economía, según una fuente muy familiarizada con las operaciones.
Más allá del pobre desempeño de las inversiones de las AFJP, la lógica subyacente a las mismas era la búsqueda de la mejor rentabilidad posible. Ahora que la ANSES reemplazará a esas empresas en el mercado, el dinero de los aportantes al sistema jubilatorio ya no necesariamente perseguirá réditos, sino “será destinada a los sectores económicos que más lo necesiten”, según el criterio de sus administradores.
“El Fondo de Garantía de Sustentabilidad está para garantizar la prestación, pero eso no quiere decir que deba generar ganancias como cualquier otra inversión”, señaló a PERFIL un allegado a la ANSES.
“Apalancar el consumo, por ejemplo, es mantener la actividad económica, y así, lo que se impulsa es el empleo y con él la recaudación que resulta de los aportes de los trabajadores”, agregó.
El principio que siguen Amado Boudou y su gerente de finanzas, Benigno Vélez, al decidir dónde volcar el dinero de los futuros jubilados, por lo tanto, puede ser a veces difícil de entender para los operadores del mercado financiero.
En tiempos tan agitados, donde un inversor tradicional optaría por las ofertas de mayor calidad, los administradores de la ANSES optan por esas y otras opciones tal vez menos confiables, buscando sostener incluso las operaciones más débiles y “apalancar el consumo y la inversión productiva”.