
Pingüina, sin experiencia política, en el 2004 dejó el viento de Río Gallegos, por la humedad de Buenos Aires. Aunque en la capital santacruceña se ganó la simpatía de Néstor Kirchner, que ordenó sumarla a la militancia. Torres, primero se acomodó en “Los Muchachos Peronistas” de Rudy Ulloa, hasta que recibió el llamado desde la Quinta de Olivos para que ejecute la mudanza. Ahora se desempeña como una suerte de secretaria del ex presidente en la Quinta de Olivos.
“Es la secretaria íntima de Lupín”, cuenta por lo bajo un pingüino de la primera hora. “No tiene poder. Sólo está al lado de Néstor cuando él la quiere”, agrega la misma fuente. Torres apareció en los últimos meses caminando el Conurbano en un intento de despegue de su carrera política, aunque por ahora deambula entre las sombras. “Ella se vende como una de las pocas con llegada a Néstor, pero sólo esta ahí porque se tienen química. Sólo eso”, explicó a PERFIL uno de los conocedores de los pasillos de la quinta. Cultora del chapeo y de gestos ampulosos, “aguante Kirchner”, dice cada vez que se saca una foto y cita a Perón en donde tiene oportunidad. No se habla con la Presidenta y con suerte se cruzan. “Cristina la ignora. No le da entidad”, cuentan en Balcarce 50, aunque no se animaron a confirmar si es por una cuestión política, de piel o de celos. Mediante el decreto 877 de 2007, Marta Rosa Torres fue designada con el rango de “asesora presidencial”, pero los pingüinos aseguran que casi no aparece por Casa Rosada: “Labura en la quinta pero cobra por gobierno”.
Aunque Torres no es la única mujer detrás del hombre. Además de ella, aparece Miriam Quiroga, otra pingüina, pero de carrera política y peso específico dentro del mundo Kirchner. Es directora de Documentación Presidencial de la Unidad Presidente. Otra gran amiga del ex presidente.
Florencia busca universidad
Terminando quinto año, Florencia Kirchner vive su adolescencia al máximo. Alejada de los fotologs, ahora despilfarra color en Facebook. En la última semana mostró por primera vez fotos de Cristina Kirchner con varios años menos, y mucho menos maquillaje. Cuando la princesa kirchnerista sólo era una bebé y la Presidenta la tenía en brazos. También mostró a su tía Alicia, también algo más joven, jugando con su sobrina. Pero en contraposición con el amor familiar, la pequeña K mostró la faceta que más le gusta: la noche. Siempre rodeada de sus amigos, el cigarrillo y el alcohol parecen ser los gustos predilectos de la niña de 18 años que ya piensa en qué va a estudiar. Por ahora, la política no parece ser el camino elegido por Florencia.
Ya se acaba el secundario. Hace menos de un mes regresó de Bariloche donde disfrutó de su esperado viaje de egresados y hace algunas semanas recorrieron la Web las fotos privadas de su fiesta de egresados en un boliche de la Ciudad de Buenos Aires, donde lució una suerte de disfraz de Minnie en versión hot.