
El hombre que debe fiscalizar el primer “filtro” del concurso público diplomático estuvo preso por la Triple A en 1971 y recuperó su libertad con la primera camporista, para volver a ser detenido por la última dictadura en 1976. Su esposa María Viola, su hermano Mario –un dirigente montonero–, y su cuñada Claudia Urondo –hija del poeta Paco Urondo– también fueron apresados y siguen desaparecidos.
La primera experiencia en la función pública de este hijo de un médico croata que escapó de las garras del nazismo llegó en los 90 cuando controló el Departamento de Salud Mental de PAMI conducido por el menemista Víctor Alderete. Ahora recaló en “La Casa” pero, a diferencia de los antecedentes de los destacados docentes de las universidades más importantes, que toman los exámenes de historia, economía, ciencia política y relaciones internacionales a los que desean ser parte de la diplomacia argentina, las credenciales de Koncurat son, únicamente, su cercanía con Taiana. “Es la primera vez que un canciller mete la mano en el ISEN. Es algo inaudito: con esta maniobra, están controlando el perfil de los futuros diplomáticos”, se quejó un embajador.
Antes del desembarco de Koncurat a la Dirección de Salud del Palacio San Martín, un gabinete de prestigiosos psiquiatras de la Universidad de Buenos Aires era el encargado de supervisar las pruebas psicológicas del ISEN. Pero ahora Taiana decidió poner a alguien de su entorno.
Juan Bertone conoció a Koncurat el mes pasado, y su intención de ser diplomático se desplomó. Es profesor de Historia en Mar del Plata y había iniciado su tercer intento por aprobar el ingreso al ISEN. Tenía buenos antecedentes: el año pasado había obtenido una promedio de 8 en los exámenes y quedó en el puesto 46, a tan sólo seis lugares de los 40 nuevos funcionarios. Pero este año, sus planes cambiaron. “Koncurat me dijo que no daba con el perfil diplomático. Yo le recordé que era la tercera vez que me presentaba y que nunca había tenido problemas, incluso mencioné que me había sacado 8,41 en el Coloquio de Actitud Diplomática, pero no sirvió de nada”, aseguró Bertone. “Me dijo que él había sido designado por un decreto presidencial y que no hiciera ‘olas’ si quería volver a presentarme”, acusó Bertone que solicitó una copia de su test, pero todavía no la recibió.
Cecilia Bentolila es de Córdoba y también fue reprobada por Koncurat. “No me explicó las razones y no me dio ninguna constancia escrita. Quiero alertar a los que desean entrar a la diplomacia pensando que es un proceso transparente: ellos sabían nuestros nombres y números de documento”, advirtió.
Santiago Carrasco tuvo mejor suerte: es el hijo de Juan Carlos Carrasco, cuñado de Taiana y uno de sus mayores asesores en la Cancillería. Santiago se presentó este año al concurso del ISEN. El sobrino del canciller no tuvo problemas en el test psicológico que le tomó Koncurat.