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Columnistas

Jorge Fontevecchia

Panóptico K

El anuncio del pago de la deuda al Club de París apenas consiguió un día de elogios, para luego evaporarse en lo negativo. La votación a favor de la propuesta del Gobierno sobre Aerolíneas Argentinas por el Senado quedó oscurecida por el humo de algunos vagones de tren incendiados. Haga lo que haga, el Gobierno pareciera estar ahora condenado a no cosechar halagos, o a obtener aplausos apenas momentáneos y efímeros.

Nelson Castro

A la manera K

“Néstor sigue muy golpeado por el desenlace del conflicto entre el Gobierno y el campo. Todavía no se repone del voto ‘no positivo’ de Cobos”, confiesa alguien que, en la semana, compartió una foto con el ex presidente en funciones.

Pepe Eliaschev

Fuego fatuo

Abrasador fulminante, contundente expresión de desdén e ira, el fuego se apodera con frecuencia endémica de la Argentina. Lo grave no son solamente los nuevos episodios de destrozos de material ferroviario, de por sí un acontecimiento de rasgos lúgubres. Tanto o más delicado es que estos episodios, de repetición circular, se producen bajo un gobierno que en el fondo parece burlarse de la legalidad con la excusa de las garantías.

Edi Zunino

Chacho, el amigo periodista

De general en combate, Néstor Kirchner ha mutado durante las últimas semanas en ambulanciero dispuesto a recoger a cada uno de los heridos por sus bravatas durante la guerra con el campo.

Gonzalo Bonadeo

La mamá de Juan Martín

La agenda periodística avanza irremediablemente. Entonces, usted y yo, volvemos a tomar conciencia de que los días de hablar masivamente de la falta de política deportiva no sólo pasan rápidamente, sino que no son mucho más que cinco o seis semanas cada cuatro años.

Hugo Asch

Edmundo Dantès y el gallego vengador

En un país donde históricamente las deudas se han pagado con sangre e impunidad –hasta la actitud de los parientes de las víctimas de la represión ilegal, que jamás tomaron venganza por mano propia y rompieron el molde– la polémica disparada por la patada voladora de Sebastián Méndez a Radamel Falcao para cobrarse aquel cruce que lo lesionó en el dramático River-San Lorenzo del “silencio atroz” resultó encantadoramente naïf.

Quintín

La ciencia de la ciencia

Con cuarenta y cuatro años de atraso leo Los herederos de Pierre Bourdieu y Jean-Claude Passeron, un clásico de la sociología moderna. Como dice Calvino, los clásicos no son nunca lo que uno espera de ellos y, aunque no sabía qué esperar del libro, igual me llevé una sorpresa.

Damián Tabarovsky

Autobiografía teórica

Si hay alguien en Buenos Aires que puede hablar de Gérard Althabe soy yo. Parece un poco soberbia esa frase, así que mejor bajar el tono: por supuesto que hay otras personas que conocieron a Althabe, que lo leyeron, que estudiaron o trabajaron con él, y que por lo tanto están en perfectas condiciones para participar en un libro en su homenaje.

Jorge Castro

Palin, la “otra Obama”

La diferencia fundamental entre el discurso de aceptación de John McCain en la Convención Republicana (St. Paul, Minnessota, 4/9/08) y el de Barack Obama en la Demócrata (Denver, Colorado, 28/8/08) es que el primero colocó el acento fuera de su partido y reafirmó su histórica condición de disidente (maverick): “Siempre he marchado al ritmo de mi propio tambor y no trabajo por un partido”, en una propuesta que intenta trascender los límites partidarios y se dirige primordialmente a los independientes e incluso a los demócratas, sobre todo a los votantes de Hillary Clinton.

Maximiliano Tomas

De festivales, ciclos y ferias

No son tiempos sencillos para la industria editorial. Luego de años de bonanza, la inflación disparó el precio del papel, lo que, a su vez, impactó de forma directa en el costo de los libros.

Enrique Szewach

El que nos condena es el presente, no el pasado

Entiéndase bien. Para un defaulteador genético como la Argentina, cancelar una deuda de larga data, al contado, con un grupo importante de países y sus respectivas organizaciones financieras, tiene que ser visto, siempre, como una buena noticia.

Víctor Hugo Morales

Una fiesta postergada

Despues del tiro en el travesaño de Riquelme, en el momento que el equipo marcó su cota mas alta del primer tiempo, la Selección se apagó como el incendio cordobés tras la nevada. Quedó el humito, nada más, de los embates siempre verticales pero solitarios de Messi, alguna filigrana de Román. Aquel tiro tuvo el énfasis del Gobierno en su análisis de los incidentes del tren, pero los minutos que pasaron hasta el cierre del primer tiempo, también abrieron las puertas al desencanto.

Rosendo Fraga*

Roca, el padre de la enseñanza laica

La coyuntura muestra que habiendo bajado la desocupación, la calidad del empleo es un problema prioritario a resolver en la Argentina. A los paros y deterioro general del sistema educativo, se suman problemas de fondo muy concretos, como el hecho que siendo el campo un actor esencial para el desarrollo de la Argentina, sólo 4% de quienes estudian en el país recibe un educación destinada a trabajar en este sector.

José Abadi*

El conflicto docente

El conflicto en muchas de las áreas que configuran el espacio educativo exige una toma de conciencia responsable de nosotros como ciudadanos. Es decir el compromiso de un Estado que no solamente sepa sino que también crea en la indispensabilidad de una formación educativa eficaz para conformar un programa social y político acorde a los requerimientos actuales.

Daniel Guebel*

Caer y trepar en cama(ra)

Un formato de programa que licua la diferencia de formatos pone en cuestión la moral media. Se trata de “Bailando por un sueño”. A su estructura, que conjuga el concurso de talentos, el gran show de pretendidas relumbrancias internacionales, el reality de jurados y el clásico programa de chismes psicopáticos de la tarde, se la somete a la pregunta acerca de los medios y los fines y se la analiza para discriminar si se propone como modelo de erotismo permisible o de show pornográfico apto para todo público.

Eduardo Montes-Bradley*

Flor de iglú

Alaska tiene una bandera parecida a la de la UE. Es azul con ocho estrellitas, no alineadas en círculo sino reproduciendo un asterismo: la Osa Mayor. En realidad, el estandarte de la UE es parecido al de Alaska, siendo que el segundo fue diseñado por un niño de trece años, cuando los primeros comenzaban a coquetear con la idea del circulito blanco y la svástica negra del diseñador austríaco A. Hitler.