
Luego de cuatro días, la 39ª Convención Republicana consagró la fórmula para las próximas elecciones. Seguridad, guerra, impuestos o negocios fueron algunos de los temas que se repitieron discurso a discurso, como un hilo conductor. Tampoco faltó quien apunte a la falta de experiencia del candidato demócrata Barack Obama, a esta altura del partido, un caballito de batalla de los conservadores.
Para los analistas, el punto clave para McCain fue distanciarse del presidente George W. Bush. Pero algunos trataron de impedirlo, y eso se notó en las calles, por ejemplo, en los carteles que se vieron durante las protestas que muestran a ambos políticos envueltos en un abrazo fraterno. “El senador McCain siempre ha tenido una política de claridad y honestidad con el pueblo. Sus posiciones son muy claras y hay veces que están en desacuerdo con personas de su propio partido”, deslizó Carlos Gutierrez, secretario de Comercio de Estados Unidos.
Backstage. Nada está librado al azar. Si algo queda claro luego de cuatro días en la Convención Republicana es que el show está cronometrado hasta en su mínima expresión. Los oradores tienen memorizado su discurso, y mientras hablan usan el teleprompter como ayuda memoria. Los periodistas reciben horas antes lo que se transmitirá en vivo y en directo. Y todos los días, un miembro del partido reparte cartulinas con consignas pintadas a mano que simulan ser espontáneas.
Aunque el primer día el show se vio opacado por el huracán Gustav, y todos los oradores apuntaron a prevenir esa tragedia, el martes la fiesta republicana comenzó con todo. El Hurricane Center, un espacio con computadoras y pantallas de televisión dedicadas a la cobertura de la tragedia climática, fue perdiendo visitantes con los días. El jueves, sólo algunos periodistas se acercaban para aprovechar las notebooks.
Más éxito cosechaba el centro de salud. Scout Thielen, uno de los médicos a cargo, aseguraba que trabajo no faltaba. “Esto es como una gran ciudad: llega gente con desmayos, problemas de estrés o hidratación”, aseguró. También explicó que la mayor cantidad de consultas fueron de las mujeres que pedían curitas para soportar los tacos o los zapatos nuevos.
El martes el huracán ya no fue fue el protagonista. El discurso más importante de la noche (lo que los norteamericanos llaman keynote) fue el del senador de Connecticut Joe Lieberman. El ex demócrata y candidato a la vicepresidencia en el año 2000 junto con Al Gore le pidió a los republicanos que olviden las afiliaciones. “Estoy aquí para apoyar a McCain porque el país importa más que el partido. Ser demócrata o republicano es importante. Pero es más importante ser norteamericano.” Consultado por PERFIL respecto a si el candidato republicano representa un cambio para Estados Unidos, el senador respondió: “McCain representa dos cosas: un cambio en términos de confrontar el statu quo, algo que él siempre hizo, pero también preservar la seguridad”.
El tercer día todas las miradas se fijaron en la candidata a la vicepresidencia Sarah Palin y en el embarazo de su hija adolescente. Rápidos de reflejos, los jefes de campaña pusieron el foco en mostrar a la futura mamá tomada de la mano de su novio, y comprometido. Los delegados de Alaska apoyaron a su gobernadora de forma singular. “La vicepresidenta más caliente, del estado más frío”, era la leyenda en sus prendedores. El jueves, la última noche, además del discurso de John McCain, dejó un saldo de casi 400 detenidos durante una serie de protestas en las afueras del estadio.
División. Por momentos, la convención se asemejó a los Oscar. La alfombra roja estaba reservada para los delegados. Los alternos, menos importantes, debían sentarse en las gradas. Cada delegación tuvo su propia identidad personal. Algunas se arriesgaron a usar un uniforme que las distinguía, como Texas (sombreros), Michigan (camisetas de hockey) o Florida (camisas hawaianas).
La distribución espacial de cada contingente también estaba prevista de antemano. “Se organiza según la expectativa de votantes que hay en cada región. Por ejemplo Ohio o Pennsilvania son muy importantes para la elección de noviembre”, explicó Alan Duff, uno de los 44 delegados por Colorado. “Allá a lo lejos –señala y se ríe–, está Illinois, junto a los estados donde creemos que no vamos a ganar.” Casualmente, Barack Obama, el senador de Illinois, apareció ayer por cuatro puntos arriba de McCain.
Terminó así una semana complicada para McCain. Algo que nunca había soñado.
*Desde Saint Paul.
Obama: “Es más de lo mismo”
La campaña del candidato demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama, calificó el discurso del jueves de su rival John McCain ante la Convención Republicana como “más de lo mismo” de las políticas que fueron “desastrosas” para Estados Unidos.
“Esta noche, John McCain dijo que su partido fue elegido para cambiar a Washington, pero que dejaron que Washington los cambiara a ellos”, señaló el vocero de Obama, Bill Burton. “Está en lo correcto, retó a la ‘vieja gente que no hace nada’ de Washington, pero ignoró el hecho de que él formó parte de esa gente por 26 años”, indicó Burton. “McCain desea continuar con las políticas exterior y económica desastrosas por otros cuatro años. McCain es más de lo mismo”, agregó.
Hillary Clinton emitió un comunicado en el que criticó el discurso de McCain. “Obama y el senador (Joseph) Biden propusieron ideas nuevas y un cambio positivo que Estados Unidos necesita tras ocho años de dirección errónea del Partido Republicano. El senador McCain y la gobernadora (Sarah) Palin no lo hicieron”, indicó Clinton.
Biden es el candidato demócrata a la vicepresidencia, y Palin es la compañera de McCain.