
Cascales. 67 años. Escribana. Divorciada. Hasta hace unas semanas, la novia de Guillermo Moreno sólo era un nombre perdido en algún papel. Pero el sábado 12 de julio, Marta Amelia dio un paso al frente. Ese día fue con Moreno a cenar a un restaurant vasco ubicado sobre la calle Belgrano al 1100, a 8 cuadras de donde vive Cascales y donde el funcionario suele pasar gran parte de la semana.
La velada no tuvo final feliz. Cascales terminó literalmente “a las piñas” y el viernes 25 último tuvo que presentarse ante el juez correccional Walter Candela para notificarse sobre una denuncia en su contra por lesiones. Es que ese día, la novia de Moreno salió del restaurant a fumar un cigarrillo, y en ese lugar se encontró con Fátima White, una mujer que formaba parte de un grupo que comía en la mesa de al lado. Horas antes, cuando llegó Moreno, ya habían arrancado los problemas: el grupo de White lo miró a Moreno por lo bajo y los comentarios ganaron la escena. Hubo tiros verbales de los dos lados: “Patotero”, le gritaron a Moreno, que no sólo no se quedó callado, sino que además también se acercó a brindar con ellos. “Vos seguro estás con el campo, ¿no?”, la inquirió Cascales a White mientras fumaban. “Sí, obvio”, fue la respuesta que recibió la novia del “Napia” Moreno. Eso fue casi una sentencia de guerra y Cascales no dudó: cachetazo seco y a otra cosa. Aunque para White el golpe fue el equivalente a un cross de boxeador: “Sentí el puño cerrado”, dijo en su momento.
Cultora del perfil bajo, el currículum de Cascales no está alejado de la función pública. El 29 de febrero de 2008 fue designada como directora suplente de la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales Argentinas SA (AR-SAT). Esta empresa de mayoría estatal es controlada en un 98 ciento por el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, y el 2 por ciento restante corresponde al Ministerio de Economía y Producción. Siguiendo esta línea, en enero de 2008, un mes antes de su designación, Cascales juntó lazos con Alessandra Minnicelli, la esposa de Julio De Vido. Juntas crearon Fonres SA, una consultora especialista, entre otras cosas, en fondos fiduciarios y de inversión.
Cascales trabaja en la escribanía propia que tiene sobre la calle Piedras. Según contaron a PERFIL se va de su departamento cerca del mediodía y no vuelve hasta pasadas las 9 de la noche y generalmente, a su regreso, lo hace junto con Guillermo Moreno. PERFIL la fue a buscar a su estudio, pero después de largas dilataciones, Cascales se negó a atender a este medio. El funcionario K desapareció de la escena, no fue a ningún acto público y su futuro es incierto. El viernes, PERFIL lo encontró en la calle Belgrano en la casa de su novia. Cascales se fue unos minutos antes a su escribanía, ahí la encontró este medio. “¿Marta?”, preguntó PERFIL, pero la protectora de Moreno fue clara: “¿Quién te manda?”, fueron su únicas palabras antes de subirse al auto y mirar desafiante.