
Victoria es más que una promesa: está en los Estados Unidos a punto de jugar su primer torneo LPGA (la Liga Profesional de Golf), donde enfrentará a chicas de más de 20 años que no son amateurs como ella. Y tiene tanta fuerza en su swing que tiene que usar los mismos palos que los hombres.
—¿Por qué golf?
—Probé todos los deportes que había en el country y ninguno me gustó. Un día acompañé a mi hermano a su práctica de golf y me gustó. Después, como gané todos los torneos en el San Diego, comencé a entrenar más en serio.
—¿Tu hermano aún juega?
—(Ríe) No, sigue jugando y bastante bien, pero sabe que si lo hace conmigo, pierde.
—Clasificaste para el US Open femenino, algo que cuando eras más chica decías que era tu sueño.
—Sí, lo que nunca pensé era que me iba a pasar a los 14 años.
—¿Qué te queda ahora si a los 10 creías que sólo jugarlo era lo más?
—Ahora sólo quiero ganarlo.
—¿Entrenás mucho?
—Siete horas por día. Pero no me canso, porque es lo que más me gusta.
—¿De quién sos fan?
—Tiger Woods y Lorena Ochoa, la mexicana que es número uno.
—En el Abierto de los Estados Unidos te vas a enfrentar con ella, ¿le vas a ganar?
—Sí, me tengo fe.
—¿Qué es lo que más extrañás cuando viajás?
—Mi casa, la comida, mi familia y mis perros.
—¿Sentís que te estás perdiendo la adolescencia?
—No, creo que lo que hago está bien. Lo que más me gusta es jugar al golf, mucho más que hacer cualquier otra cosa, y está bueno porque viajo y conozco gente.
—¿Tenés amigas acá en Buenos Aires?
—Sí, pero más que nada del golf. Y les gano a todas.
—¿Con el colegio cómo hacés?
—Saben que nada más falto por esto y me entienden y ayudan. Pero nunca me había ido tanto tiempo –hace tres meses que estoy en EE.UU.– y no sé cómo voy a hacer. Las otras veces me fui un mes y cuando volví rendí y seguí cursando normalmente. Ahora no sé si voy a seguir con mis compañeros o si voy a tener que dar libre... espero que me dejen seguir con mis amigos. Además, ¡si es libre tendría que estudiar un montón!
—Te gusta viajar, ¿qué lugar del mundo quisieras conocer?
—Me gustaría ir a Europa, pero para jugar al golf.
—¿Cuál es tu meta?
—Ser profesional y convertirme en la mejor golfista del mundo.
—Usar hierros de hombre, ¿te da ventaja o desventaja contra las otras chicas?
—Es una ventaja, porque los de mujeres tienen la vara muy flexible y no tiran tan derecho, resultan más fáciles de desviar y son muy livianos. En cambio, los de hombres tienen la vara adecuada para mí y la pelota sale a donde yo la tiro.
—¿Recomendás este deporte a otros chicos?
—Sí, el golf es lo mejor. Además podés conocer a mucha gente y viajás por el mundo.
—¿No es muy solitario?
—Sí, pero como yo siempre jugué deportes individuales, estoy acostumbrada. A lo mejor a alguien que siempre jugó en equipo, prueba el golf y puede sentirse solo.
—¿Tenés sponsors o tus papás te financian este hobbie?
—No se puede tener sponsors de plata. Lo que sí tengo son apoyos: una marca de palos, Adidas y TaylorMade, que me regalan cosas. El resto lo paga mi familia.
—¿Sos fanática de algo que no sea el golf?
—Me gusta mucho Hannah Montana.
—¿Mirás mucha tele?
—Sí, pero sólo Golf Channel y Disney Channel.
—¿Podría pasar que te quedes a vivir en EE.UU.?
—Lo estoy pensando. La idea es vivir y estudiar acá, porque es más fácil para jugar los torneos. Si no, tengo que estar viajando todo el tiempo y es más lío para que pueda jugar todos los torneos. Se quedaría mi mamá, porque mi papá tiene que trabajar en la Argentina. Es difícil...
—¿Qué te gusta hacer cuando no estás en el green?
—Voy a tomar licuados a un lugar que se llama Smoothy King. Como acá hace calor, tomo casi uno por día.
Identikit
Nació en febrero de 1994 y a los 6 años empezó a jugar al golf.
Hace cuatro años se convertía en la participante más joven de la historia del torneo Campeonato Abierto de la República para damas, el más tradicional del país.
Después de totalizar 145 golpes (+1), con vueltas de 72 y 73 en la preclasificación que se disputó en el Loblolly Pines Golf Course, terminó en la cima de un lote en el que se clasificaron las seis primeras y jugará el US Open femenino, uno de los Majors del LPGA Tour, el circuito más importante entre las mujeres.
Está becada en la prestigiosa escuela de David Leadbetter, en los Estados Unidos.
Torneo con aroma de mujer
Así como en el masculino, en el golf femenino hay varias asociaciones que lo rigen. Pero la más grande e importante es la Asociación de Mujeres Profesionales del Golf o LPGA Tour, una asociación americana fundada en 1950 con sede en Daytona, Florida. Es la organización deportiva de mujeres más antigua de los Estados Unidos. Además, es reconocida porque reparte los mejores premios: sólo el año pasado entregó 54.285 millones de dólares.
Aunque se jugó por primera vez en 1946, el Abierto de Golf de Mujeres de los Estados Unidos (US Women’s Open) fue incorporado al calendario de campeonatos de la Asociación Norteamericana de Golf (USGA) en 1953. En la 63ª edición competirán 156 jugadoras y se llevará a cabo del 26 al 29 de junio –aunque las prácticas comienzan el 23– en Edna, Minnesota. Repartirá US$ 3.100.000 en premios. Los ti-ckets para presenciar la final se venden a 130 dólares.
La clasificación para el US Open está abierta tanto a profesionales como a amateurs, pero estas últimas deben tener un handicap que no exceda 4.4 (cuanto menor sea, mejor rankeada está la jugadora).
La número uno del mundo es Lorena Ochoa. Conocida como la “la Tiger Woods mexicana”, tiene 26 años y es profesional desde 2003.