
La demostración de la combinación del software más celulares puede verse en www.knfbreader.com y es notable. Allí se ve a una pareja de no videntes probando el dispositivo: en un museo saca una foto a un cartel y a los pocos segundos, el teléfono lee en voz alta el texto indicado. Luego van a un restaurante, disparan con el aparato al menú y la voz sintética comienza a leerles la lista de platos. Incluso, es el propio teléfono el que guía a las personas en el proceso de la captura de la imagen, dando instrucciones para apuntar mejor el dispositivo y obtener una foto aceptable para que el software pueda trabajar. Fruto de la alianza entre la empresa Kurzweil Technologies y la Federación Nacional de No Videntes de EE.UU. (NFB), el aparato cuesta US$ 2 mil.
Trayecto. La historia del aparato lector empezó hace treinta años, según confió el propio Kurzweil a PERFIL: “Todo comenzó con mi interés por el tema del reconocimiento de caracteres impresos, un clásico problema sin resolver a comienzos de los años 70. Encontré una solución para eso, pero luego ocurrió que en un viaje en avión me senté al lado de un hombre ciego, y charlamos sobre las dificultades que tenía para acceder a los materiales impresos. Decidí entonces aplicar esta tecnología a la construcción de una máquina lectora para los no videntes”, contó el hombre que en 1999 recibió la National Medal of Technology de manos de Bill Clinton.
El resultado fue una lectora del tamaño de un lavarropas, presentada en público en 1976 en el programa de TV American Today Show. Fue a partir de dicha presentación que Kurzweil conoció a quien se transformaría en su amigo famoso: el músico Stevie Wonder (ver recuadro).
Escritor y conferencista prolífico, a Kurzweil le gusta hacer predicciones sobre el futuro tecnológico. En su libro La era de las máquinas espirituales (1999), pronosticó que para 2020 éstas igualarán la inteligencia de los seres humanos. Y en The Singularity Is Near: When Humans Trascend Biology, sostiene que la humanidad se fusionará con la tecnología que crea.
“Vamos a fusionarnos con nuestra tecnología; esto ya empezó. Si usted sufre de Parkinson puede tener una computadora del tamaño de un poroto en su cerebro que reemplaza las neuronas destruidas por la enfermedad. En los próximos veinte años, todos tendremos de forma rutinaria millones de dispositivos microscópicos manteniéndonos sanos a nivel celular, y viajando hacia nuestro cerebro a través de los capilares para aumentar nuestra capacidad cerebral.” n
“Padre” del primer teclado
El gran encuentro ocurrió en 1976, cuando Ray Kurzweil presentó su primera máquina lectora para no videntes en el programa de televisión American Today Show. Desde entonces, el famoso músico ciego Stevie Wonder integra su lista de amigos célebres.
Pero lo de ellos va más allá de la complicidad de la amistad; también son socios. “Luego de la demostración en el show, Stevie llamó a nuestra oficina. La recepcionista no le creyó, pero luego vino en un taxi y se fue con la primera máquina lectora Kurzweil. Allí comenzó nuestra amistad”, recordó Kurzweil a PERFIL.
Y agregó: “En 1982, Stevie me desafió a combinar el mundo de la acústica y la música electrónica y desarrollamos el teclado Kurzweil 250, el primer instrumento computarizado que podía recrear de forma realista el sonido de un piano”.