Posee 88 habitaciones que se dividen en categorías: Junior, Senior suites y Princely suite, cuyas diferencias estriban tanto en la dimensión como en los accesos, que pueden ser, por ejemplo, a la playa o al jardín. Todas las suites cuentan con terraza o balcón privado, aire acondicionado, TV satelital, reproductor de CD y DVD.
Acorde al diseño exquisito, el hotel Le Prince Maurice posee tres restaurantes en armonía con la naturaleza circundante: L’Archipel, con vistas hacia la piscina y la playa, y dos áreas descubiertas; Le Barachois, construido sobre pilotes y emplazado sobre una reserva natural de peces; y por último, Le Beach, edificado sobre un deck de madera en la playa, y ambientado con muebles de hierro forjado.
A su vez, el hotel se jacta de los muy concurridos bares The Laguna, The Lounge y el ubicado en el Fitness Center, donde el turista puede disfrutar de shows musicales y cócteles especiales, algunos de los cuales revelan delicias irresistibles.
Su inigualable ubicación geográfica permite realizar diferentes tipos de actividades físicas, a la vez que espirituales, para quienes quieran establecer lazos –de los más diversos– con la naturaleza. Los niños de 4 a 12 años tienen asimismo su lugar: Les Petits Princes, un salón de juegos con restaurante, con un estudiado cronograma de actividades organizadas y supervisadas.
La isla Mauricio propone y garantiza un lugar único donde se conjuga placer, armonía, belleza, tranquilidad, bienestar; para que los sueños y la mística pasen a formar parte de una experiencia indeleble.
Texto: María Vanesa Alí.
Fotos: gentileza Personal Hotel (www.personalhotel.com.ar).