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el observador

los negocios de la ex coordinadora

La tanguería de los radicales porteños

Liderados por el ex candidato a jefe de Gobierno Cristian Caram, varias figuras de la UCR de la Ciudad de Buenos Aires administran uno de los restaurantes más exclusivos de Puerto Madero. Su desembarco en el mundo de la gastronomía y el espectáculo vino de la mano del apoyo económico del Coti Nosiglia. Macri es ahora su referente político.

Por Pedro Ylarri

Exclusivo. Madero Tango se ha convertido en uno de los lugares más atractivos para la creciente movida turística en Buenos Aires. Cada comensal debe abonar entre 180 y 250 pesos por una cena con espectáculo. Caram es el principal responsable de la administración del negocio, pero está acompañado por sus correligionarios.

A Cristian Caram le dicen “el Turco”, aunque bien podrían llamarlo la liebre. Quien era un joven y promisorio radical de Franja Morada y jefe en la Legislatura porteña durante más de tres años escapó de la política pública tras su infructuosa candidatura a jefe de Gobierno en 2003. En las sombras, comandó la migración de jóvenes radicales al proyecto de Mauricio Macri, aunque parece que le gustó más el perfil empresarial del mandatario.

De jean y camisa arremangada, ahora comanda Madero Tango desde la terraza del turístico restaurante frente al dique 1 de Puerto Madero. En su brusco cambio de vocación lo acompañaron sus viejos amigos de la política –algunos poderosos empresarios, otros simples punteros– y del espectáculo, también abanderados de la lista 3.

Pero Madero Tango es más que eso, porque ayuda a comprender dónde fueron a parar los radicales porteños que se cayeron del mapa con la crisis del partido. Algunos de ellos, los que más se emparentan con el macrismo, se fueron a bailar tango. En la lista de accionistas del coqueto restaurante aparecen su pareja, ex asesores, su ex jefa de campaña, un empresario de los juegos de azar hoy tesorero del club Boca Juniors y, por supuesto, jóvenes franjistas que abandonaron la boina blanca por el fileteado rioplatense.

Todo comenzó el 24 de agosto de 2003, cuando la carrera política de Cristian Diego Cayetano Caram Urcullu, tal su nombre completo, finalizó con su primer fracaso electoral y el peor de la UCR porteña. No pudo soportar el 1,89 por ciento de los votos que obtuvo en la elección a jefe de Gobierno que finalmente ganó Aníbal Ibarra. Apenas logró 33.324, cifra similar a la de los que habían participado en la interna del comité local. Caram “quedó en offside y abandonó la militancia”, recordó en diálogo con PERFIL un ex asesor en la Legislatura.

Algunos lo describen como un simple emisario y dicen que no fue de él la idea de levantar una milonga de lujo en Puerto Madero. Otros, en tanto, lo defienden, y dicen: “No te olvides que se licenció de administrador de empresas”. Todos reconocen que “perfil de empresario no tenía” y que “mucho menos estaba en el mundo del espectáculo”. Nadie sabe con certeza de dónde sacó el dinero para construir uno de los iconos de la marca tango for export de Buenos Aires.

Pero hay pistas. La principal está justo enfrente del restaurante: el banco Credicoop. La banca orientada a las pymes otorgó un crédito de más de 600 mil pesos para levantar el local. Un asesor financiero de la entidad confirmó a PERFIL la existencia del préstamo y que Caram cumple con sus obligaciones de pago sin caer en mora. Tiene con qué: cada espectáculo de tango y folclore que realizan Valeria Lynch, Raúl Lavie y Laura Fidalgo convoca a cientos de comensales que desembolsan entre 180 y 250 pesos para ingresar. Eso sin contar los shows exclusivos que la compañía ofrece para eventos empresariales.

Con escasos antecedentes empresariales y sin garantías personales, Caram, que hoy tiene 39 años, fue respaldado por “un sólido plan de negocios” y la firma de dos empresarios afiliados a la UCR. Uno de ellos es Enrique “Coti” Nosiglia, el influyente ministro del Interior durante la presidencia de Raúl Alfonsín, hombre clave de la UCR durante la gestión de Carlos Menem e interlocutor predilecto entre el ex presidente radical y Eduardo Duhalde.

Caram se relacionó desde los comienzos de su militancia con Nosiglia. Pese a la diferencia de edad, comparten un pasado común como referentes de Franja Morada de Económicas. Allí, el presidente de Puerto Madero Tango SA creció bajo el amparo del polémico ex rector de la UBA Oscar Shuberoff, hasta que fue electo diputado en 1997, en los primeros comicios legislativos de la historia de la Ciudad de Buenos Aires.

Perdida la Ciudad, sin embargo, fue su relación amorosa con la ex diputada Marcela Larrosa la que le permitió vincularse con Nosiglia. La mujer, que fue designada directora suplente en la constitución de la sociedad, el 24 de septiembre de 2004, es hija de Norberto “Beto” Larrosa, histórico puntero radical del sur porteño e íntimo de Coti. El dirigente barrial fue uno de los primeros en apoyar a Macri por pedido de Nosiglia, tras su segundo puesto en los comicios de 2003.

Marcela Larrosa, de profesión “empresaria” según los registros de la AFIP, trabajó toda su vida en el Gobierno de la Ciudad, y poco después de constituir Madero Tango fundó con Caram ELE GE SRL, una compañía de asesoría política, de recursos humanos y una decena de actividades más. En los tres años que lleva desde que inició su actividad, no registra haber presentado balances.

No es la única radical en Madero Tango. En el acta de constitución de la sociedad, publicada en octubre de 2004 en el Boletín Oficial, figuran como accionistas varios ex militantes de la UCR exiliados de la política tras el default electoral.

Leonora Colombo: conocida de Franja Morada en la UBA, fue jefa de campaña de Caram para las elecciones de jefe de Gobierno. Antes había trabajado con el dirigente como asesora en la Legislatura y fue empleada hasta el año pasado en la Auditoría General de la Ciudad, donde su jefe le aseguró un puesto antes de marcharse del recinto. Fue la responsable de incorporar el color azul en la campaña del entonces joven legislador para marcar la “renovación radical” que nunca sucedería.

Daniel Angelici: radical desde su juventud, se convirtió en un importante empresario del negocio de los bingos, loterías y juegos de azar. Propietario de la firma World Games SA y conocedor del mercado, se transformó en un referente de la Cámara Empresaria de Juegos y Casinos. Con la caída del radicalismo porteño, se alineó con Macri, con quien tiene muy buena llegada, y fue responsable del acercamiento al PRO del comediante Nito Artaza. Con Horacio Rodríguez Larreta logró ubicar a Oscar Zago en la lista macrista para diputados. En la actualidad ostenta un puesto en la dirección de Boca Juniors.

Gonzalo Lema: Otro radical empleado de la Legislatura porteña hasta la salida de Caram, en 2003. Los único registros de Lema en los sistemas informáticos del órgano son que su documento empieza con 20 millones –al igual que su jefe Caram– y que debió devolver unos 6 mil pesos que había “cobrado en demasía” cuando ya no era empleado.

Giselle Crespo: Tiene 37 años y era empleada de planta de la Oficina de Control de Presentismo. En enero Macri denunció la existencia de “graves” irregularidades en el control de licencias del personal estatal y resolvió intervenir el área. Crespo fue derivada a la Secretaría de Coordinación de la Fiscalía General de la Ciudad, según el Boletín Oficial porteño del 3 de abril pasado.

Con todos ellos, Caram logró abrirse al mundo empresarial y del espectáculo. En diciembre pasado sus compañeros radicales abandonaron la conducción de Madero Tango aunque siguen siendo accionistas de la empresa. Caram sumó a su hermano Víctor en la dirección, junto con sus familiares Amanda Urcullu, Juana Fazzio Celia Rossi y Ana María Urcullu.

Lejos quedó su línea franjista en la UBA, su aprendizaje político con el diputado Enrique Benedetti y el sushi filantrópico Lautaro García Batallán. Nito Artaza –vía Pedro Querido– le dio el glamour, y la llegada de empresarios a la política porteña, el contexto.

La última vez que se mostró para dar un mensaje político fue en el Café Tortoni, en octubre de 2006, cuando apareció codeándose con Macri en el lanzamiento de la pata radical del PRO. Necesitaba “cierta reorientación profesional tras mi alejamiento de la vida política, cuando dejé la Legislatura”, dijo Caram a la revista Fortuna, en una de las pocas entrevistas que ofreció sobre su nueva carrera. Cuando PERFIL lo quiso consultar para esta nota, dijo en cambio que prefería no hablar.

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Radicales con PROblemas

Los radicales alineados con el macrismo vienen causando más problemas al jefe del PRO que aportando soluciones. Muchos se habían ilusionado con puestos de segunda línea tras el acuerdo que sellaron con Mauricio Macri en el Café Tortoni en vísperas de las últimas elecciones. Allí aparecieron el ex presidente de Boca, Cristian Caram y Nito Artaza. El empresario Daniel Angelici y Horacio Rodríguez Larreta fueron las cabezas de aquel acuerdo. Pero chocaron con los orígenes peronistas del mandatario porteño, quien una vez ganadas las elecciones desestimó la pata radical.

Los diputados Oscar Zago, Martín Ocampo y el dirigente José Luis Giusti son en la práctica los únicos militantes radicales visibles en la estructura de la gestión Macri. Este último, ex secretario de Hacienda de la UBA, fue designado en la Auditoría General de la Ciudad, junto con la ex jefa de campaña de Caram, Leonora Colombo. Giusti duró apenas unos meses con Macri a la cabeza, porque debió alejarse de la Auditoría por revelar a la prensa información confidencial sobre la Obra Social de la Ciudad.

Zago ingresó el año último en la Legislatura a través de la lista del PRO. Fue el artífice de lo que se llamó Cambio PRO Radical, Radicales para el Cambio o Radicales M. También Ocampo está en el órgano legislativo porteño. Ambos fueron “retados” en varias oportunidades por hacer declaraciones sobre temas “sensibles”, dijo a PERFIL una fuente del cuerpo. “De todas formas, acá en la Legislatura está lleno de radicales, si no es con Coalición Cívica es con el PRO, no se fue ninguno”, finalizó el informante.

Claudio Niño es otro de los radicales que esperan en el banco de suplentes para entrar en la gestión. Desde enero figura como principal candidato a ocupar una gerencia en el Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC)

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Domingo 25 de mayo de 2008
Año III Nº 0263
Buenos Aires, Argentina