
La reapertura de esa arteria viene siendo reclamada por los vecinos debido a la gran congestión del tránsito que sufren, especialmente debido a las 18 líneas de colectivos que circulan por los alrededores, pero es resistida por los familiares de las víctimas del incendio.
Arturo García, padre de una de las víctimas, le dijo a PERFIL que “es verdad que la calle se debe abrir, pero hasta que no se dé comienzo al juicio oral no quiero que se abra, para respetar la ley, porque sirve como prueba. Ese lugar jamás puede volver a ser el mismo de antes, no se puede abrir la calle y decir ‘acá no pasó nada’. En cuanto a hacer una plaza seca de la memoria, es una idea que tenemos todos los padres para mantener viva la memoria, para que no se vuelvan a repetir causas como ésta. Tiene que ser un lugar en el que cualquiera que circule se dé cuenta de que allí pasó algo”.
Por su parte, Macri dijo ayer que “la mayoría de los familiares está de acuerdo con la medida, que permitiría liberar para el tránsito la cuadra de Mitre al 3000, entre Ecuador y Jean Jaurés, que desemboca en Plaza Miserere”. El actual jefe de Gobierno agregó que “la calle sigue cerrada, pero estamos hablando con los padres (de las víctimas) y en semanas más se va a abrir, ya que es clave para el tránsito. La reapertura tiene que ser para la circulación vehicular y no sólo de peatones”. Precisó además que la vicejefa de Gobierno, Gabriela Michetti, es quien trabaja sobre el tema, negociando con los padres.
Sin embargo, Cristina Bernasconi, madre de una de las víctimas, informó a PERFIL que “Michetti nunca nos llamó por el tema de la calle. Sí hablamos por otros temas, como por ejemplo la asistencia psicológica, pero nunca nos consultó qué es lo que deseamos. Creo que lo que dijo Macri fue un deseo de él, pero hay tiempos procesales que esperar, ya que por orden del juez hasta el inicio del juicio oral la calle tiene que estar cerrada”.
Ni sí ni no. José Iglesias, otro de los padres que además es querellante, expresó que lo que dice Macri “no es que la iba a abrir, sino que en algún momento se iba a habilitar. No estamos en desacuerdo ni de acuerdo, hoy no es más que una expresión, ya que está cerrada por motivos judiciales. La calle es un elemento más del escenario de los hechos, porque los cuerpos estaban ahí. No entiendo por qué dicen que los vecinos están inquietos, ya que en otros casos de calles que han estado cerradas nunca se dijo nada, como por ejemplo con las calle Pasteur en la causa AMIA. Por favor, que no quieran volvernos enemigos de los ciudadanos”.
Jorge Guiralt, un padre perteneciente al llamado “grupo de los duros”, dijo que “hay que usar la Legislatura, reunirnos y que el Gobierno presente su propuesta y nosotros la nuestra. Yo no estoy de acuerdo con hacer una plaza seca, pero si lo dice la mayoría, eso es lo que se hará”.