
1¿Por qué la quema de pastos? Guillermo Moore de la Serna fue presidente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) entre 2001 y 2002. Dice que cualquier actividad en donde el fuego esté presente debe ser controlada al máximo: “En el delta hay islas en donde crecen muchos pajonales. Estos se queman para que venga pasto nuevo y coma el ganado, es decir los brotes nuevos y ricos. El problema de las islas es que el suelo es turba, esto es, suelo con materia orgánica. Cuando hay mucha sequía y se enciende fuego, además de la maleza también se prende el suelo. Esta fue una quemazón fuera de toda lógica, no estuvo controlada”.
Osvaldo Canziani, copresidente del grupo 2 del panel intergubernamental de cambio climático de la Organización de la Naciones Unidas (ONU), dice que este método se utiliza desde “hace siglos a nivel mundial”, y agrega: “Es algo típico de la agricultura latinoamericana para quemar las hierbas malas”. Favorece, explica, la ampliación de las fronteras para la siembra y el pastoreo. Coincide con él parcialmente el director de la estación agropecuaria Delta Paraná del INTA, Gerardo Mujica: “Quemar pastizales en esta zona es algo común. Es barato y rápido, pero genera un efecto búmeran porque lo que sirve hoy al productor mañana terminará perjudicándolo”.
La actividad de la zona del Delta Paraná es estrictamente ganadera y vacuna. Durante el verano es zona de engorde de novillos Angus, Hereford y cruzas índicas como Brangus y Braford. Si bien todos los especialistas coinciden en que quemar pastizales es una práctica habitual, no hay un manejo uniforme. Una regla sería no quemar el mismo lote todos los años, y jamás la totalidad de la superficie del campo. El efecto benéfico persiste por años si se cumple esta premisa.
2 ¿Cómo incide el clima en el problema? Eduardo Piacentini es director del departamento de cambio global del Servicio Meteorológico Nacional. Sintetiza en tres las causas negativas que agravaron la circulación del humo: “La alta presión que hace cuatros días es elevada y está por encima de lo normal, la falta de lluvias, y el viento norte, que es débil, como una brisa”. Agrega que otro factor que jugó en contra fue la baja humedad, que contribuyó a que la situación no se agudizara, pero pronosticó un aumento para mañana. Con respecto al viento norte, Piacentini lo definió como “un viento suave, que circula en forma antihoraria, es decir al revés de las agujas del reloj, y que tiene poca intensidad”. Esto provocó que el humo no se disipara rápidamente.
Piacentini no recuerda un hecho similar al de la zona del delta, con un “viento persistente por tantos días” y asegura que el viento norte “estará hasta el lunes según los cálculos del pronóstico extendido”.
Canziani coincide con Piacentini y explica este fenómeno como “un proceso de inversión de temperaturas, de zonas de alta presión y vientos muy débiles que transportan el humo. La consecuencia es su dispersión. Todo depende del ida y vuelta de las masas de aire. Es un proceso físico, el humo se transporta y no hay una turbulencia que lo disperse”, aclara.
El jefe de Bomberos de Baradero, Marcelo Sasone, es el encargado de dirigir el operativo del lado de la Provincia de Buenos Aires: “Es la primera vez que ingreso a las islas de la zona –confiesa–. En 28 años que tengo como bombero nunca vi algo de tal magnitud. Había sequía y no era recomendable quemar la maleza. Los vientos hicieron que, además, esto se descontrole”.
3 ¿Hay otros métodos? Mujica recomendó otros sistemas para el crecimiento de brotes ricos para pastura. “Según la zona se puede preparar el campo adecuando el agua, utilizando técnicas de rolado, por ejemplo”.
Sasone sostiene que el fuego “no debería usarse, pero los lugareños, al no tener recursos, emplean esta única forma. Se les fue de las manos, no hicieron una evaluación correcta de los suelos ni de los factores climáticos” sentencia.
Canziani califica estos métodos como un “gesto criminal e infantil. Se eliminan los yuyos malos desde la raíz por la acción del fuego pero se debería hacer con agroquímicos. El tema es que sale caro”.
4 ¿Cuándo debe hacerse la quema? El director del INTA Delta Paraná dice que “en general es en invierno, para que en primavera empiece a brotar el pasto rico y pastoree el ganado, pero los productores lo hacen cuando quieren”. Y concluye, Mujica: “Debe haber mucho ganado para haberse adelantado tanto”.
La teoría dice que el crecimiento del pasto rico se produce en primavera, por lo cual el suelo se prepara durante el invierno para dejarlo listo en esa época. No hay una explicación cerrada de por qué estas quemas se realizaron tanto tiempo antes. Los productores y propietarios de las tierras del Delta todavía no dieron su explicación.
5 ¿Consecuencias ambientales? Norberto Ovando, vicepresidente de la Asociación Amigos de los Parques Nacionales y experto de la Comisión Mundial de áreas protegidas, asegura que “este es el peor caso de contaminación de aire que tuvimos en la historia sobre tantos kilómetros. ¡Hasta llegó al Uruguay!” Explica además que “la materia orgánica de esta zona está para conservar el suelo, pero al quemarse se transforma en dióxido de carbono e infecta la atmósfera. Es uno de los gases principales de efecto invernadero”. Indica Ovando que las islas del Paraná, que son humedales, “cumplen funciones irremplazables, como mitigar las inundaciones y las sequías. También regulan el clima, purifican el agua y alimentan los ciclos de reproducción y desarrollo de la pesquería fluvial, que es algo importante en el país”.
Según Mujica, “hay una emisión de gases, miles y miles de toneladas de carbono enviados a la atmósfera. Se está colaborando con el efecto invernadero, esto provocaría mayores precipitaciones y podría generar inundaciones en la zona a largo plazo”. El INTA cuestiona la práctica de quemas rurales ya que “libera carbono a la atmósfera, produce baja visibilidad en rutas y provoca muertes”
Moore de la Serna se muestra cauteloso: “Habrá que ver los efectos negativos en la flora y fauna una vez apagado el incendio. Esta zona de bañados está periódicamente cubierta por el agua y podría recuperarse. No creo que esto sea para aumentar la rentabilidad del productor como dice el Gobierno, porque esta práctica es común”, sugirió.
6 ¿Cómo se actuó ante los incendios? El jefe de Bomberos, Marcelo Sasone, dice que “un gran problema fue la columna de humo que imposibilitó el despegue de los aviones hidrantes. Además, cuando están en el aire es difícil ver con claridad las llamas para tirar los 2.500 litros de agua que portan por viaje. Esto hace que el trabajo se haga sólo por tierra y agua. Se usó, pero no lo que hubiéramos querido”. También actuaron dos helicópteros en Buenos Aires y otros dos en Entre Ríos para transportar el personal, pero no se utilizaron con frecuencia por “la masa de humo” Los bomberos ingresaron por vía terrestre y por agua, y tardaron dos horas en llegar a los focos de incendios: “Tuvimos que usar lanchas y tractores porque la zona es de difícil acceso”, cuenta Sasone. El frente de fuego llegó a cubrir 100 kilómetros de ancho. En el lugar hay 40 centímetros de ceniza, y debajo temperaturas altas que imposibilitan el tránsito hacia otros focos de incendio. El fuego avanzó 10 metros por minuto. Sasone mencionó por lo menos “cincuenta hombres trabajando en Baradero que pertenecen a las 13 juridicciones de los cuarteles de la Federación 2 de Junio”. Están en 5 equipos.
“En términos generales se trabaja artesanalmente, nos abrimos paso con machete y llevamos motobombas que funcionan con tomas de agua de las canaletas del delta. Hay 3 por equipo. El problema es que las mangueras tienen 25 metros y si el fuego está lejos, el agua no llega”, contó a este diario el jefe del operativo.
Ovando, en cambio, se mostró disgustado por los métodos usados por las provincias: “Los hombres que colaboran están mal vestidos y con mangueras de poco metraje. Los bomberos voluntarios atacan incendios de construcciones, pero los incendios rurales son de otro tipo de fuego, tienen otra dinámica, otro combustible. No entiendo por qué no se convocó a la Brigada Naranja de Córdoba, que es un equipo especializado y cuenta con el equipo necesario para este tipo de ataque”.
7 ¿Pudieron evitarse las consecuencias? Ex funcionarios del Plan Nacional del Manejo del Fuego (PNMF) y defensores del medio ambiente advirtieron en diálogos con PERFIL que las consecuencias del incendio eran “evitables” y apuntaron contra la secretaría que encabeza Romina Picolotti por no actuar de oficio con los brigadistas del plan. “¿Por qué no actuaron los hidrantes 21 días atrás?”, se preguntó el ambientalista y ex defensor del Pueblo porteño, Antonio Brailovsky. Se respondió: “Por la falta de previsión de las autoridades”.
Un ex coordinador regional del PNMF, que solicitó reserva, aseguró a este diario que la falta de órdenes oficiales para actuar y el apoyo de las autoridades locales a los incendios, hizo que “se avisara tarde” del problema. El titular del Plan, Sergio Rusak, lo reconoció: Cuando llegó la alerta, el jueves pasado, el fuego ya era incontrolable”.
La falta de previsión, inversión y coordinación entre Nación y Provincia causó episodios similares en Córdoba, en 1996, y en Chubut, en enero pasado, enumeró Alejandro Beletzky, ex jefe del Plan en la Patagonia. Lo mismo fue denunciado en 2006 por la Auditoría de la Nación: “El momento en el que debe actuar la Nación y su responsabilidad no es definido en el programa, dejándolo librado a su subjetividad”, sentenció el informe.
El cineasta y piloto Enrique Piñeyro consideró “una payasada” la explicación oficial de por qué los aviones hidrantes no podían despegar. Aseguró que con “una foto aérea, un helicóptero y un avión”, el incendio se mataba a tiempo. “Pero como todo, programan la emergencia después de que ocurre, porque la previsión no tiene réditos políticos”, concluyó.