
Los primeros en volcarse a estos viajes fueron, como suele suceder, las celebridades de Hollywood: Jennifer Lopez y su marido, Marc Anthony, eligieron el hotel Kura Hulanda en el Caribe; Brad Pitt y Angelina Jolie optaron por Namibia, antes del nacimiento de su primer hijo biológico; Tom Cruise y Katie Holmes también fueron de la partida; y la lista continúa. Pero pronto, con la variedad de precios y oferta, las parejas de gente común lo vieron como una opción.
Ilonka Molijn, cofundadora de www.baby-moon.eu, una empresa que trabaja con hoteles de todo el mundo que brindan estos servicios, explica que el objetivo es que “madres y padres se sientan relajados, puedan pasar un tiempo juntos y solos (seguramente por última vez en un largo tiempo), con todos sus deseos cumplidos, incluso antes de que los formulen”. Ilonka aclara que los servicios que su empresa ofrece están orientados a parejas de alto poder adquisitivo (los precios no bajan de 1.400 dólares), pero que en realidad, cualquiera que lo desee, puede armar su propio viaje a la medida de sus ingresos, gustos y posibilidades.
Los hoteles que ella representa ofrecen sesiones de masajes para las futuras mamás, una cena a la luz de las velas para dos –y medio–, regalos para los padres y para el bebé, desayuno en la cama con todos los antojos posibles, e incluso algunos ponen a disposición de la pareja a una persona encargada de llevarlos a recorrer las mejores tiendas de ropa y accesorios para el futuro integrante de la familia.
Entre los que ofrecen los paquetes más tentadores, destaca el Ring de Viena, en Austria. En este lujoso 5 estrellas, los futuros papás pueden pasar dos noches en las que disfrutarán de desayunos energizantes, masajes prenatales para las madres, tratamiento de belleza para padres (es importante que el hombre no se sienta excluido), un tour en limusina por la ciudad y regalos para todos, entre otros servicios.
También en Europa, el Renaissance Chancery de Londres ofrece paquetes para disfrutar un babymoon inolvidable. Cuarto de lujo para dos, acceso al spa, una selección de comidas para satisfacer cualquier antojo (tortas, budines, frutas, etc.), un tratamiento con música para equilibrar la energía y check-out más tarde de lo común “para una relajada vuelta a casa”.
También entre las más atractivas ofertas, se cuenta la del Six Senses Hideaway, en la paradisíaca isla Ko Yao Noi, con abundante vegetación y playas de ensueño, en Tailandia. Este paquete de tres noches en una habitación especialmente diseñada para la comodidad de los futuros padres, incluye el viaje en barco o helicóptero, según prefiera la pareja, desde el aeropuerto de Phuket hasta la isla, sesiones de masajes bajo las estrellas para ambos, románticas cenas a la luz de las velas y todo el chocolate hecho a mano que los especiales huéspedes quieran comer. “El beneficio de estos viajes es que dan a la mujer embarazada, que suele sufrir importantes cambios físicos y emocionales, unos días de relajación y la posibilidad de conectarse con su pareja en un ambiente libre de estrés”, enumera Ilonka. Entre los favoritos de Ilonka, está The Last Hurrah! Package (El último hurra!). Lo brinda el St. Regis Resort Monarch Beach, en California, USA, y ofrece, además de lo ya mencionado, una selección de DVD pensada para las futuras mamás, un menú de antojitos, en el que se incluyen, entre otros, pollo frito, papas fritas, mantequilla de maní, hamburguesas, chocolate caliente, tortas y helados, y la incomparable vista a las aguas del Océano Pacífico.
Estas no son las únicas propuestas; también las hay en México, Australia, Canadá, el resto de Europa y en todos los estados del país del Norte. En Sudamérica aún no es una tendencia tan marcada, aunque Ilonka sueña con que muy pronto se ofrezcan paquetes en Argentina, Venezuela y Brasil.
Para tener en cuenta
Al disfrutar de un viaje en el que se despide una vieja vida y se da la bienvenida a otra, en la que ya no sólo se trata de la pareja, sino que involucra a una persona más –un hijo–, es importante tomar ciertas precauciones.
Los expertos recomiendan a las embarazadas no viajar en avión después de las 36 semanas de gestación. Pero por otra parte, hoy en día y por cuestiones de seguridad, la mayoría de las aerolíneas sólo reciben a bordo a mujeres que no superen el sexto mes de embarazo.
Si se opta por un babymoon fuera del país, es aconsejable averiguar la calidad de los servicios médicos del lugar de destino, así como las posibles vacunas necesarias.
Además, los obstetras sugieren como mejor período para tomarse un descanso el segundo trimestre de embarazo (18 a 24 semanas), ya que durante las primeras semanas las náuseas y mareos suelen ser muy fuertes. En el tercer trimestre, además de que no es aconsejable un viaje en avión, las mujeres comienzan a sentirse menos móviles y más molestas.