
“Todo empezó como un chiste, porque como en Estados Unidos se elige a ‘la chica Mac del mes’, le dije al creador de Unblogged –un sitio vernáculo dedicado a tecnología– que me sumara a su lista de modelos el día que decidiera hacer lo mismo en Argentina. Y él me tomó la palabra”, explica. Poco tiempo después, el chiste se cristalizó en una propuesta concreta para posar semidesnuda, bien producida y, claro, en compañía de uno de los más preciados fetiches de la generación 2.0: el iPod.
Conz no tuvo ni que pensarlo. “Me pareció divertido que me maquillaran y me peinaran para ponerme a jugar frente a una cámara, así que dejé la timidez de lado y dije que sí”, asegura. Así, se convirtió en la MacUnblogged Girl de marzo y en un verdadero fenómeno dentro de la red de redes.
Chica virtual. Por cuestiones laborales, la familia de Constanza se instaló en Colombia cuando ella tenía 4 años, y se mudó a Brasil cuando cumplió los 12. “Viví allá hasta los 19, cuando mis viejos decidieron que Río de Janeiro estaba demasiado peligrosa y pensaron que Buenos Aires era un buen lugar para seguir mis estudios”, recuerda. Pero, como si se tratara de un mal chiste del destino, rememora el instante en el que, mientras su padre enviaba el fax para inscribirla en la Universidad de San Andrés, el entonces presidente De la Rúa huía en helicóptero de una Casa Rosada sitiada por la protesta popular. Para ese entonces, Conz ya había comenzado a retratar apostillas de su vida adolescente en butanblog.com.ar, su espacio en la Web. “Una vez instalada en Capital, el blog se convirtió en un medio de contacto con los amigos que había dejado en Brasil, así que comencé a dedicarle mucho más tiempo”, indica.
Su bitácora on line mantuvo un promedio de 250 visitas diarias entre el 2002 y los primeros meses de este año, gracias al linkeo con otros bloggers y al contacto vía redes sociales on line. Pero, luego de que sus fotos encendieran Unblogged, el contador llegó a marcar un récord de 8 mil usuarios interesados en conocer más datos de esta chica amante de la tecnología y del fútbol.
“Fue un poco intimidatorio, porque posé más por diversión que por hacerme famosa”, afirma ella, recién recibida y con un flamante puesto en una empresa de marketing on line. También dice que no tiene paciencia ni condiciones para ser modelo, pero que le gustan los desafíos. Por eso, no descarta del todo repetir la experiencia en caso de recibir la oferta de una revista masculina.