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cultura

Artistas latinoamericanos

Historias ocultas en el MALBA

En el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires se despliega la exposición “Autopsia de lo invisible”, una de las más interesantes muestras que aterrizaron en suelo porteño, un “show” que habla de desapariciones, secuestros y muertes; historias que, o bien pasaron inadvertidas, o bien quedaron en el olvido con el paso del tiempo. Desde diferentes poéticas, las obras tratan complejos temas políticos y sociales. Sus autores son destacados artistas de la escena contemporánea que forman parte de distintas generaciones.

Por Mercedes Urquiza

Video performance. Imagen de XX, Guatemala 2007. La imagen representa uno de los entierros que la artista guatemalteca Regina José Galindo presenció.

El habitualmente blanco e inmaculado Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires cuenta, desde hace algunos días, con un gran telón rojo, denso y brillante, que tapa la entrada de una de sus salas. Como si fuera un viejo teatro, el espacio destinado a Contemporáneo (el programa del MALBA dedicado al arte actual y regional) invita a pasar detrás de ese pesado muro de terciopelo para indagar qué hay del otro lado.

En torno al gran telón, se despliega la exposición Autopsia de lo invisible, una de las más interesantes que han aterrizado en suelo porteño en los últimos tiempos. Dentro de la sala, los visitantes se encuentran con un “show” que reúne trabajos de cinco artistas latinoamericanos convocados por la curadora mexicana Sofía Hernández Chong Cuy. El “show”, cual noticiero televisivo latino, habla de desapariciones, secuestros y muertes, muchas muertes.

Quizás estas historias truculentas, que abundan de este lado del planeta, pasaron inadvertidas, se deformaron, se ocultaron o simplemente se olvidaron al pasar el tiempo. Las obras aquí expuestas tratan, desde diferentes poéticas, complejos temas políticos y sociales que muchas veces resulta difícil enunciar o analizar. Sus autores son destacados artistas de la escena contemporánea latina: la guatemalteca Regina José Galindo, el portorriqueño Ignacio Lang, del colombiano Juan Manuel Echavarría y los mexicanos Teresa Margolles y Mario García Torres. Aunque forman parte de distintas generaciones, tienen en común el uso de una metodología rigurosa, casi científica: investigan, analizan, clasifican, coleccionan, archivan... realizan autopsias.

El recorrido del “show” comienza con la obra de Mario García Torres (México, 1975) que ficciona y protagoniza una serie de 19 faxes que le envía desde Kabul al artista italiano Alighiero e Boetti. Los mensajes que relata desde la capital de Afganistán le sirven para hablar de lo efímero, a partir de la selección del material de su obra (con los días el papel de fax cambia la tonalidad, se desvanece) y al mismo tiempo de la política estadounidense en relación con su cruzada contra el terrorismo.

Por su parte, Juan Manuel Echavarría (Colombia, 1947) presenta dos series en las que el tema central es la violencia política colombiana. En una elige cruzar dos momentos históricos de su país y simula en sus collages las ilustraciones de la Real Expedición Botánica de la Nueva Granada durante el siglo XVIII, con el período conocido como La Violencia (1946-1964), cuando se realizaron numerosos asesinatos políticos y desmembramientos de cuerpos. Corte de florero da título a las flores compuestas con imágenes de huesos humanos que compone el artista colombiano. También presenta La María, unas fotografías de piedras talladas por mujeres secuestradas por el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Una trilogía de videos compone la obra de Regina José Galindo (Guatemala, 1974), donde documenta una serie de entierros en el cementerio de La Verbena, en la ciudad de Guatemala. La artista presencia los entierros y encarga las lápidas de mármol que rezan “XX, Guatemala, 2007” haciendo referencia a cadáveres que no fueron identificados. De esta manera, compone una obra en tres planos: la instalación, que tiene sitio específico en Guatemala, la intervención o performance, que realiza al llevar las lápidas y presenciar los entierros de gente que ninguna familia reclama, y lo que aquí vemos, el registro en video de la acción.

Muertes y más muertes. Brillante resultado el de las piezas de Teresa Margolles (México, 1963) que tituló Ajustes de cuentas. Con más de diez años trabajando en morgues y depósitos policiales, la artista manda a diseñar unas alhajas al joyero más famoso del estado de Sinaloa, uno de los focos del narcotráfico mexicano. Las pulseras, aros y collares del recargado estilo narco tienen engarzados vidrios de coches estrellados o de hogares de víctimas de atentados, cual piedras preciosas. Además, cada pieza se acompaña con el correspondiente informe policial.

Por último, Ignacio Lang (Puerto Rico, 1973) presenta WBT y trae a Buenos Aires 28 tarjetas que arma a partir de un trabajo en el que el artista selecciona noticias de la columna periodística “Weird But True” (“Increíble pero real”), que publica el New York Post de Estados Unidos. Luego recopila en Internet la imagen que ilustra esa noticia tan curiosa pero real. Y por último, archiva la imagen junto al recorte de la crónica.

Autopsia de lo invisible

Lugar: MALBA. Avda. Figueroa Alcorta 3415. Hasta el 14 de abril.

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Un telón que destapa

Contemporáneo es un programa a través del cual el MALBA resalta la producción artística y la curaduría actual en América latina. Creado en 2002, el programa va por su edición número 21, que está dedicada a Autopsia de lo invisible. Su curadora, Sofía Hernández Chong Cuy, radicada en Nueva York, nació en Mexicali (México) en 1975. Hasta fines de 2007 se desempeñó como curadora de Art in General, una institución de arte contemporáneo afincada en la Gran Manzana.

De paso por Buenos Aires para el armado y la inauguración de la muestra, Hernández relata el proceso de su trabajo que derivó en Autopsia de lo invisible.

—¿Cuál fue el proceso de selección?

—Para mí, era interesante acercarme desde lo contemporáneo y con la especificidad de lo latinoamericano. Quería centrarme en lo que ocurre en Latinoamérica, sobre lo que quizás se discute localmente, pero no internacionalmente. Sabemos que hay problemas políticos y económicos, pero todo muy por encima. Y pensé: démosles visibilidad a las cosas que están más enterradas.

—¿Cómo surge la idea de esta muestra?

—Mi inspiración ha sido el conceptualismo de los años 60. Por un lado, yo tenía una investigación sobre modelos expositivos del siglo XIX en Estados Unidos, sobre el fenómeno que fueron los gabinetes de curiosidades, como modelo principal para instituciones de arte como son los museos. Por otro lado, la película de Hichtcock Cuéntame tu vida (1945) también me inspiró. Hichtcock le encargó a Dalí la escenografía donde sucede el sueño en que se resuelve el crimen del film. Allí hay un elemento importante: una cortina que separa la realidad del sueño y que, de alguna forma, tomé prestado para esta muestra.

Edición Impresa

Domingo 02 de Marzo de 2008
Año II Nº 0239
Buenos Aires, Argentina