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Habla el acusado de ser el jefe de la banda

A dos años del robo del siglo, sólo uno de los imputados está ‘casi preso’

El 13 de enero de 2006 se produjo el asalto más cinematográfico de la historia argentina, cuando una banda se escapó por un túnel mientras más de 200 policías, con helicóptero incluido, rodeaban el Banco Río de Acassuso. Los delincuentes tuvieron tiempo para saquear 145 cajas de seguridad y dejar la frase: “En barrio de ricachones, sin armas ni rencores. Es sólo plata y no amores”. Hay cinco imputados en la causa, sólo Luis Mario Vitette Sellanes tiene que regresar a dormir a prisión. Alberto de la Torre obtuvo la pulsera que le permitió dejar el penal. Aún no hay fecha para el juicio oral.

Por Maria Helena Ripetta

Retirado. Vitette Sellanes asegura que no cometió este “ilícito” y que su reloj y anillo, a pesar de brillar, son una “baratija”.

Levanta el tubo de teléfono, en su muñeca puede verse un reloj y una cadena que parecen de oro. “Estudio”, dice, y toma los datos en su computadora. Del otro lado no saben que el que atiende es Luis Mario Vitette Sellanes, el acusado de ser uno de los jefes de la banda que el 13 de enero de 2006 asaltó el Banco Río de Acassuso, para luego escapar con el botín por el desagüe pluvial, mientras más de 200 policías rodeaban la zona. Desde el 18 de septiembre puede salir a trabajar al estudio de su abogado y regresa a dormir a una unidad penitenciaria. Distendido pero verborrágico, con su camisa blanca recién planchada y prolijamente peinado, recibe a PERFIL en la oficina en la que trabaja.

—¿Cuál es el régimen que debe cumplir?

—Salgo de la unidad a las 5.40 al estudio de mi abogado y regreso a las 21.20. Los sábados tengo que estar a las 13.20 y ya no salgo hasta el lunes. Estoy preso. Soy el que tiene prueba documentada para demostrar su inocencia, no fui elevado a juicio y soy el único que duerme en cana. Es injusto. El juez sostuvo que la investigación no es suficiente y por eso no me elevó a juicio. Se está violando mi derecho a la defensa. Soy un rehén político del fiscal general de San Isidro. Estoy privado de mi libertad desde el 1º de marzo de 2006, se están por cumplir los dos años. Mi situación va a ser como la de Chabán.

—Para el equipo de fiscales usted es el hombre de traje gris que ingresó al banco.

—Yo no fui. No estaba en el país y puedo probarlo. Dijeron que dos años antes mi camioneta estaba cerca del banco, tenía una empresa a tres cuadras. A mí me tienen que largar porque estoy desvinculado, Vittete es inocente de los hechos investigados. Mis abogados van a renunciar a la defensa porque están saturados de tanta injusticia. Les voy a hacer juicio al Estado y a algunos particulares. Los fiscales quieren que se me libere por violar mi derecho a la defensa, porque si me desvinculan se les cae toda la causa. Tengo más antecedentes que todos los que están en el expediente juntos, pero en este ilícito no tengo nada que ver.

—¿Usted piensa que la sociedad lo cree culpable?

—El común de la gente sabe que soy inocente y ni hablar en Uruguay, ellos vieron que yo estaba ahí el 13 de enero de 2006.

—Cuando estuvo detenido en Magdalena, ¿qué pensaban los otros internos?

—Me convirtieron en un falso ídolo, porque creen que soy el ladrón del Banco Río. El sueño del pibe es hacer una afano así. Sos el Maradona del delito. Yo les decía: “Cuando se enteren de que no fui, vayan a reclamarle a otro”. No me creían.

—¿Qué pensó cuando se enteró del robo del siglo?

—Que estaba bárbaro. Es lo que anhelamos en la vida, los que nos dedicamos alguna vez a esto, y nos morimos sin concretarlo. Es el sueño del pibe de un delincuente común. Necesitas guita y poder para hacer este robo. Hay información que no maneja un delincuente de mi talla, común como yo, para hacer esto. Además yo “trabajo” solo. En el año 1998 me retiré.

—¿Por qué decidió hacerlo?

—Tenía una buena posición económica, me aburrí de estar preso y reclamos familiares. Empecé a tener empresas lícitas que hoy no valen un dólar porque me acusaron de este robo.

—¿En qué cambió su vida, además de estar preso, ser acusado de este asalto?

—Me arruinaron la vida. Mis nietos no pueden venir a Argentina (viven en Uruguay), tengo miedo de que los quieran secuestrar o hacer algo como le pasó al hijo de De la Torre, porque piensan que tenemos la plata del banco.

—¿Qué relación tiene con los otros acusados?

—Al único que conozco es a De la Torre, al que no veo desde que nos cruzamos una vez en tribunales. También la conozco a Alicia Di Tulio.

—¿A ella la volvió a ver?

—No. A Alicia le tendría que preguntar: “¿Por qué me arruinaste la vida?”. Se convirtió en la delatora más grande del delito argentino. Por suerte ya estaba retirado porque si no no podía delinquir nunca más. Aparentemente su marido la engañaba, pero leí que dice que la presionó el fiscal. Ahora ella dice que no nos nombró.

—¿Sus hijos le creen?

—Mi familia estaba conmigo el día del robo, saben que esta vez yo no fui.

—En la casa de su ex mujer secuestraron fotos en las que se supone que usted se está probando los bigotes y el traje gris.

—No me comprometen, los fiscales dicen que yo me estaba probando el disfraz. Usaba bigotes y después me los saqué cuando me empezaron a dar más edad.

—¿Piensa que alguna vez se va a saber lo que pasó?

—Nunca. El hombre de traje gris está tomando sol y gastando el dinero que se robó. Mi ropa y mis bienes son los mismos que en el 2004. Este reloj que tengo es una baratija.

Edición Impresa

Domingo 13 de enero de 2008
Año II Nº 0225
Buenos Aires, Argentina