
¿Quién es esa chica? Fácil, es la treintañera que se hizo ícono primero desde un libro y, después, en una película protagonizada por Renée Zellweger. Pasa sus días trabajando en una editorial y sus noches con un grupo de amigos o junto al televisor. Tiene unos kilos de más, le gusta beber y es muy graciosa. Su familia quiere conseguirle novio y ella se debate entre Mark Darcy (un buen chico aparentemente aburrido) y Daniel Cleaver (más excitante, pero mujeriego). Por supuesto que elige al segundo y, obvio, sale lastimada. Finalmente, cuando cree que va a quedarse sola para siempre, reaparece el primero: la ama y, como bonus, no era nada soporífero. Títulos en pantalla grande y esperanza en la platea femenina, repleta de empatía.
“Aún hay una suerte de condena social sobre la mujer soltera. Pasados los 30 años se la mira con cierta desesperanza y todo eso influye en la autoestima. Desesperada por lograrlo, no se consigue pareja y lo que se encuentra nunca sirve”, explica la terapeuta Marisa Spina.
“Mi gato se llama Mark Darcy, porque es él único que se queda siempre conmigo”, dice tan cínica como graciosamente Luciana Páez, una profesora de inglés de 32 años que decidió tomarse su falta de “candidatos potables” con humor, pero nada de resignación. “Las cenas con parejas y algunos fines de semana son lo peor, pero igual mi vida entera no pasa por ahí, por suerte me encanta mi trabajo y tengo muchos amigos”, explica.
Un caso notorio es el de la supuesta LG, una periodista soltera de 30 años que cuenta sus desventuras en Ciega a citas, un blog que avisa los días que le faltan a la autora para conseguir “un novio normal”. El dead line lo marca la boda de su hermana menor. “Mi mamá dice que voy a ir sola y deprimida. Está tan segura que apostó que si yo iba con un novio en serio, pagaba la fiesta”, escribe. Es un éxito, los comentarios en cada post no bajan de 70.
Las famosas no se salvan. Tiene una hija y el trabajo que siempre soñó. Sin embargo, Fernanda Iglesias se queja de sus citas en Duro de domar, se la pasa haciendo dieta y llegó a confesar que una vez persiguió a un chico hasta Europa, pero volvió soltera. Cuenta una fuente anónima que la estrafalaria Maby Wells se tenía tan poca fe con su último novio que no quería salir en las fotos familiares.
Rocío Marengo se la pasó todo Bailando por un sueño quejándose de la falta de hombres. A la graciosa Laura Oliva, la única relación que se le conoce fue una (casi secreta) con Santo Biasatti. Y Mariana Otero, que se hizo famosa robando picos en Acoso textual, más de una vez reconoció que los hombres se asustan de su personalidad.
Verónica Lozano hasta llegó a hacerse unas exuberantes lolas en medio de su soledad. Ahora está de novia con Jorge “Corcho” Rodríguez y, aunque vienen durando, muchas pueden dar fe de que el ex de Susana Giménez es un auténtico Daniel Clever. Maju Lozano, que habla sin problemas de sus complejos frente a las cámaras de RSM y lloró su soledad en miles de entrevistas, convive con su pareja desde hace ya un tiempo. Está radiante. Igual que ella, cada vez son más las que necesitan encontrar a su Mark Darcy.