
Cuando la sensación térmica inflacionaria está haciendo estallar los termómetros, la Sociedad Rural Argentina pidió el fin de las retenciones a la exportación y una corrección a la política de precios, en un acto cargado de críticas y demandas al Gobierno nacional, al cual tildó de “inepto”. El secretario de Agricultura abandonó el palco oficial de la muestra de Palermo. El ministro de Economía, Miguel Peirano, y el de Interior, Aníbal Fernández, respondieron con dureza. El cruce, el mayor del campo con el Gobierno en los últimos años, se produce en la delicada antesala de la campaña electoral.
Aunque avanza la iniciativa para construir el demorado gasoducto de Bolivia, el Gobierno apostaría a otra solución para paliar la falta de combustible. Como lo decidió Chile cuando la Argentina dejó de exportarle fluido, la estatal Enarsa, junto con la venezolana PDVSA, construirían una planta “regasificadora” que permitirá importar el combustible.
La crisis nacida en el mercado inmobiliario de EE.UU. pudo haber puesto un punto final a un período financiero extraordinario. Un día antes de hablar ante el Council of the Americas en Buenos Aires, Pablo Goldberg, de Merrill Lynch, vaticinó que el riesgo argentino subirá un escalón. Y explicó por qué el impacto de la crisis internacional será mayor en el país.
Constructoras, inmobiliarias y economistas coinciden en que cierta ausencia de señales por el Gobierno, requisitos de autorización en la Ciudad ahora suspendidos y topes en los precios de los inmuebles llevaron a un parate en la actividad. La falta de crédito para la vivienda y los sueldos bajos profundizan la falta de dinamismo en la actividad.