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GOBIERNOS EXASPERADOS

Crece la presión contra la prensa en Sudamérica

Varios presidentes, encabezados por el venezolano Hugo Chávez, están protagonizando fuertes peleas contra la prensa independiente. El caso más grave es Venezuela, donde el gobierno cerró virtualmente el principal canal privado de televisión, RCTV; una decisión que sigue provocando manifestaciones a favor y en contra en las calles de Caracas. Pero también el boliviano Evo Morales, el ecuatoriano Rafael Correa, el argentino Néstor Kirchner, el uruguayo Tabaré Vázquez y el brasileño Luis Inácio Lula da Silva, participan de esa moda peligrosa, aunque con matices variados.

Por CEFERINO REATO

MARCHAS Y CONTRAMARCHAS. Los venezolanos siguen ocupando las calles para manifestarse a favor o en contra de la medida de Chávez en perjuicio del canal RCTV.

Finalizaba 2003 y Luiz Inácio Lula da Silva estaba muy contento porque le había ido muy bien en su primer año como presidente de Brasil. “Yo aprendí una cosa: noticia es aquello que nosotros no queremos que sea publicado; el resto es publicidad”. Fue durante un encuentro con periodistas en la casa de gobierno, en el que hizo un balance sobre su gestión.

La frase, ingeniosa, indica la tensión que suele existir entre los políticos que ocupan roles de poder y el periodismo independiente. Una tensión que en los últimos meses se ha convertido en enfrentamiento liso y llano en varios países de América del Sur y que ha encontrado su punto más alto en Venezuela.

Es que el gobierno del presidente Hugo Chávez decidió hace dos semanas no renovarle la licencia al principal canal privado, RCTV, que, con 53 años en el aire, era el líder de la televisión venezolana. Desde aquel momento, se suceden en Caracas las marchas a favor y en contra de esa medida, en un fiel reflejo de la brecha que divide a la sociedad venezolana.

Teodoro Petkoff, conocido periodista y ex guerrillero venezolano, estimó que Chávez “sale tremendamente lastimado” de esta pulseada.

“Es una pelea que Chávez políticamente ha perdido en todo los ámbitos, nacional e internacionalmente. Sale de esto tremendamente lastimado. Internacionalmente, ¡cómo será el ultraje de Chávez a la libertad de expresión que incluso gobiernos que él estima como amigos tuvieron, si no una actitud abiertamente crítica, una actitud visiblemente reticente! Para él ha sido internacionalmente una catástrofe”, dijo Petkoff a la agencia de noticias AFP.

“Nacionalmente, ha ocurrido algo que él no esperaba. Aparece un movimiento social, estudiantil, que se enganchó con el sentimiento popular. Porque el rechazo a la medida de RCTV es generalizado en el país, sobre todo en el pueblo chavista. Esos muchachos se engranaron con el sentimiento popular, con un discurso que parece abstracto, la libertad, pero es exactamente el callo que le pisaron al pueblo chavista, que no tiene televisión por cable”, agregó.

Además, los punzantes noticieros de RCTV, que tanto molestaban a Chávez y a sus colaboradores, se emiten igual, sólo que por otro canal, Globovisión, lo cual quita eficacia a la medida del gobierno venezolano, que acusaba al canal sancionado de haber colaborado con el intento de golpe de Estado contra Chávez de hace más de 5 años.

También hay roces y peleas entre el gobierno y la prensa, con distintos matices, en Ecuador, Bolivia, Uruguay, Argentina y Brasil. A Lula, como a Kirchner, no le gusta dar conferencias de prensa, se enoja fácilmente cuando le preguntan algo que no quiere contestar y ya propuso al Congreso que sancione una ley para crear el Consejo Federal de Periodismo, con la función de “orientar, disciplinar, fiscalizar y castigar” el ejercicio de esa profesión. “Es preciso fiscalizar mejor la formación de nuestros jóvenes porque el periodista trabaja con una cosa muy poderosa que es la lapicera y un espacio en el diario”, justificó Lula. Pero, su proyecto no fue aprobado porque desató una oposición generalizada.

En Bolivia y en Ecuador, los presidentes Evo Morales y Rafael Correa, estrechos aliados de Chávez, se pelean casi todas las semanas con algún periodista o con algún medio al que indefectiblemente acusan de no comprender las medidas nacionales y populares tomadas por sus gobiernos.

El enojo de ambos es mayor cuando trascienden en la prensa presuntos actos de corrupción que podrían afectar a los colaboradores presidenciales. Por ejemplo, cuando el ministro de Economía ecuatoriano, Ricardo Patiño, fue sacudido con algunas informaciones que lo acusaban de favorecer a banqueros venezolanos.

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Dinero contante y sonante

Los presidentes latinoamericanos prefirieron guardar un prudente silencio frente a la decisión de Chávez que sacó del aire al canal RCTV. Algunos, como el argentino Néstor Kirchner, un estrecho aliado de Chávez, dejaron trascender que no estaban a favor de la medida. El brasileño Lula, que estaba en contra, terminó considerando “legítima” y “democrática” esa decisión. Es que los vecinos de Venezuela entienden que ese país es un nuevo rico con el que conviene mantener buenas relaciones. Siempre fue una nación importante, pero su peso político y económico creció con el boom de los precios del petróleo. Además, Chávez domina el Congreso y otros resortes institucionales, por lo cual puede disponer casi a voluntad de esos cuantiosos ingresos. Por ejemplo, para construir carreteras y otras obras públicas que atraen a constructoras de la región, o para importar una variada gama de productos debido a que la economía venezolana sigue basada casi únicamente en el oro negro.

Edición Impresa

Domingo 3 de junio de 2007
Año II Nº 0179
Buenos Aires, Argentina