Representantes juveniles de partidos políticos uruguayos y chilenos participaron hasta este fin de semana de la Primera Cumbre de Jóvenes del Cono Sur, organizada por la lavagnista Generación Democrática en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de El Salvador.
La delegación uruguaya estuvo integrada por militantes de la Democracia Cristiana, partido que integra el Frente Amplio liderado por el presidente Tabaré Vázquez. Mientras compartían con sus congéneres chilenos una sensación de “avasallamiento por los roles hegemonizantes de Brasil y la Argentina en la región, y por el avance de Venezuela en el Mercosur”, los representantes del Uruguay expresaron a PERFIL sus opiniones sobre el conflicto originado por la intalación de Botnia en la localidad oriental de Fray Bentos.
Magdalena Montero preside la JDC. Es de Montevideo y dice: “El conflicto se infló mucho y la prensa tuvo que ver en eso. Los uruguayos somos más sigilosos y muchos intentos nuestros por destrabar el conflicto no se mediatizaron. La asamblea y el piquete son formas de expresión de los argentinos. Tabaré no se debilita por este conflicto, se fortalece: hasta la oposición apoya la postura oficial en el conflicto”.
Marcel Portugau es un militante universitario de Salto, localidad separada de la entrerriana Concordia por el río Uruguay. “No le veo un buen fin a este conflicto”, prevé. Y dispara: “Quiero mucho a los argentinos, pero los uruguayos están perdiendo la paciencia por la falta de acción del gobierno argentino. Los cortes de los puentes están arruinando nuestra economía. Los uruguayos somos más mesurados. A veces debatimos que sería bueno organizar una marcha de uruguayos al puente, pero sabemos que sería para más conflicto y que podría haber choques, heridos... No queremos eso. Los asambleístas están tácitamente apoyados por el gobierno de Néstor Kirchner”. Finalmente, concede: “Sabemos que a largo plazo la industria del papel nos va a generar problemas ambientales, especialmente con el suelo. Pero Uruguay está saliendo de una crisis y lo que necesita es trabajo para apalear la pobreza”.
Sebastián Segredo es ingeniero agrónomo. Vive en Rocha. Señala: “No soy muy optimista sobre la reunión de Madrid. Tabaré no negocia”. Por último, dice: “Cada vez que se corta una ruta en cualquier lugar de la Argentina se manda a la policía, pero a los puentes cortados no mandan a nadie. Cuando el bloqueado es Uruguay nadie reacciona. Casi el 100 por ciento de la clase política y de la población uruguayas apoya a Tabaré en este conflicto. Ya es un tema de camiseta nacional. Pero en el fondo, se trata de un tema estructural: el 60 por ciento del suelo uruguayo está plantado de eucaliptus para la producción de papel. Eso empezó a hacerse en la década del 90. La industria del papel va a significar el 8 por ciento de nuestro PBI”.