CARLOS RUSSO
Una andanada de allanamientos a organismos oficiales es la nueva y más enérgica instancia de la causa 1705 que instruye el juez Javier López Biscayart, una investigación que se inició como de evasión tributaria y se dirige a dilucidar ahora, si se pagaron coimas a funcionarios vinculados a la obra pública. Tanto es así, que Néstor Ulloa, el gerente de Nación Fideicomisos que administraba los recursos para construir la ampliación del Gasoducto Norte –la obra en la que según la empresa constructora Skanska se hicieron pagos ilegítimos– es el nuevo imputado.
Fue con ese talante que Ulloa se presentó ante López Biscayart para ofrecer una declaración espontánea el último jueves. El funcionario de origen jujeño –que según un ex gerente de Skanska habría sido quien indicó que debían operar con la empresa fantasma Infiniti Group para lograr la obra del escándalo– pretendió lavarse de culpa y cargo. Cuando terminó con su declaración, el juez ordenó el allanamiento de la empresa Transportadora General del Norte, gerenciadora de la obra.
En ese operativo, los investigadores habrían encontrado documentación que en primera instancia, demostraría inquietantes indicios de que la obra fue inflada en un porcentaje inaudito, superior a 154 por ciento, a instancias del Enargas, un organismo oficial que responde al ministro Julio De Vido a través de Fulvio Madaro, en una sucesión que para los investigadores, habría sido construida de la siguiente forma:
u La porción de la obra que terminó siendo adjudicada a Skanska estaba presupuestada en $ 11 millones.
u Cuando se presentan las propuestas, Skanska habría sostenido que esa obra costaba $ 29 millones.
u En una fase de posible negociación, Skanska termina ofertando $ 28 millones.
u Para TGN, esos valores resultaban inviables y habría insistido con el presupuesto estimado originalmente en $ 11 millones.
u En el allanamiento, los investigadores que acompañan a Javier López Biscayart, creen haber encontrado pruebas consistentes de que fue el propio Enargas el que le sugirió –¿tal vez ordenó?– que la obra debía hacerse igual y respetando los valores presentados por Skanska: 28 millones de pesos.
Hay más datos inquietantes.
u Luego de que la AFIP allanara la empresa sueca, Skanska reconoció que realizó “pagos ilegítimos” a la empresa fantasma Infiniti Group –la que aparentemente fue el vehículo, junto a otras de similar calaña, para pagar las coimas– por 17 millones de pesos.
u La cuenta que hacen los sabuesos de la causa es sencilla: 17 millones de pesos es la diferencia entre el presupuesto original y el resultado final.
Domingo Sandoval es el gerente de Relaciones Institucionales de TGN, y fue invitado por PERFIL a explicar la posición de la empresa luego de haber soportado un allanamiento en su sede de Don Bosco 3672. “Hemos decidido no hacer comentarios”, fue la amable esquela, que contrasta con el dramatismo del caso: pocas cosas son tan difíciles de asimilar como un allanamiento.
El viernes llegó el momento de la esfera oficial. En un operativo simultáneo que duró cuatro horas, fueron allanadas la Secretaría de Obras Públicas, la Secretaría de Energía, Nación Fideicomisos y el Enargas: cuatro golpes directos al plexo de Julio De Vido, el ministro más poderoso del presidente Néstor Kirchner. También sufrió operativos REPSOL-YPF, quien fue una de las empresas que financiaron la obra. En esos allanamientos, habrían encontrado documentación que son la contrapartida oficial de lo hallado en TGN, por lo que fueron calificados de “exitosos” por una fuente judicial.
La iniciativa fue ordenada por López Biscayart y llevada adelante por la División Jurídico Contable de la Policía Federal, los que parecen tener una premisa que suena a un escándalo sobre un escándalo: en la ampliación del Gasoducto Norte, y más precisamente en las 3 plantas compresoras de ese proyecto, habrían existido 60 millones de sobreprecio. ¿Dónde fueron a parar esos casi 20 millones de dólares? Por el momento no se sabe. Sólo se estaría avanzando sobre una parte, la que presuntamente terminó en los bolsillos del cajero más sospechado de los últimos tiempos. n