“Los gobernadores no deben
convocar a una reforma para poder obtener su reelección”
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ASCENSO. El caudillo correntino quiere ser presidente.
Foto: Pablo Cuarterolo
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José Antonio Romero Feris no va mucho a Corrientes, la provincia que gobernó entre el ‘83 y el ’87; la que representa en el Senado nacional desde hace 14 años. Dice que no le gusta cómo están las cosas en su tierra, donde “ahora son todos aliados del Gobierno”. El hombre que acredita, según afirma, “certificado de buena conducta” (se despega de su hermano Tato, que otra vez quedó en el umbral de la prisión) tiene nuevos motivos para enojarse. “Los gobernadores no deben convocar a una reforma constitucional para obtener su reelección”, se queja, y asegura que habla con “autoridad moral”: recuerda que su decisión de autoexcluirse del beneficio de la continuidad terminó con un intento de reforma durante su gestión y que fue “un duro opositor al Pacto de Olivos”. Ahora está en otra: quiere ser presidente de la Nación. Y anuncia: “Voy a dar la lucha con los tapones de punta, pero estudiando, no tomando café todos los días hasta las 3 de la mañana”.
El líder del autonomismo cree que las elecciones de hoy en Corrientes (ver pág.10) “representan un caso diferente al de Misiones”: que “la oposición es mucho más floja que la que encabezó el obispo Piña” y que el gobierno de Arturo Colombi, al que de todos modos no adhiere, “no es comparable con el de Rovira”.
Lanzado. “El 12 de abril voy a oficializar mi candidatura a presidente; he decidido ser candidato a presidente”, anuncia Romero Feris, solemne, histriónico. Y descarga un rosario de críticas sobre el gobierno de Néstor Kirchner. Cuestiona “la cooptación de gobernadores con los superpoderes del jefe de Gabinete”, “la alianza con Chávez”, “la discriminación a los periodistas no alineados”, que haya “260 mil niños de menos de 5 años desnutridos a 15 kilómetros de la Casa Rosada” y el sistema político que construye Kirchner porque “la derecha y la izquierda, como decía Charles De Gaulle, son cuestiones de la burguesía”. Y dice que no se niega al diálogo con los demás candidatos opositores, pero que prefiere “la alianza con la gente”.
—¿Cree que puede ganar?
—Confío en el pueblo.