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Norah Jones, inspirada
Por A.L.
18.02.2007
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Tercer album. Es más oscuro, pero menos experimental.
Foto: cedoc perfil
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Después de un altísimo impacto como el de Come Away with Me (2002), álbum debut con el que Norah Jones vendió veinte millones de copias y ganó ocho premios Grammy, debió ser difícil no repetir la fórmula. Norah no se corrió demasiado del modelo inicial en su segundo trabajo, Feels Like Home (2004), de resultados artísticos incluso un poco más modestos, pero sí ha intentado hacerlo ahora con el tercer disco de su carrera: Not Too Late (2007) –no demasiado tarde para huir de la mediocridad del mainstream más chato y convencional, podría leerse–, pequeño paso adelante en la carrera de la hija del célebre Ravi Shankar.
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No se trata de un disco experimental pero, como han señalado los críticas de Europa y EE.UU, es un trabajo más oscuro, más variado en su paleta sonora (las guitarras son más notorias) y mucho más inspirado en los arreglos (ahí están la dulce guitarra lap steel de Wake Me Up y el sabor a cabaret de Sinkin’ Soon, donde aparece como invitado M. Ward, figura del folk indie americano). Pero cautelosa como es, Norah no llega siquiera a arrimarse a ese magnífico salto al vacío que representó el barroco Extraordinary Machine (2005), de Fiona Apple, una compañera de generación con más instinto artístico que comercial. Es evidente que hay mucha gente alrededor de la Jones que cuida con mucho celo que no saque los pies del plato; entre ellos su pareja, Lee Alexander, productor del disco. Norah es una de las caras de iTunes, el sistema de descargas de la compañía que, casualmente, se llama como Fiona pero hace mejores negocios que ella. Elecciones, de eso se trata.
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