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subsecretaria vacante
El acuerdo con el agro incluiría la negociación de un cargo público
Con el fin de evitar mayor conflicto con el sector agropecuario en un año electoral, el flamante secretario de Agricultura, el patagónico Javier de Urquiza, planea ofrecer la Subsecretaría de Política Agropecuaria y Alimentos a un dirigente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA). El funcionario fue miembro de la entidad en Santa Cruz durante muchos años.
Por natalia donato
18.02.2007
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¿Amigo? Al titular de CRA, Mario Llambías, le tendieron la mano.
Foto: presidencia
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La tregua del Gobierno con el campo recién comienza. Faltan ocho meses para las elecciones y la administración Kirchner no dejará que el conflicto con el campo le embarre la cancha con paros y un eventual desabastecimiento de alimentos.
La negociación no sólo contempla una amplia batería de medidas en favor del campo, que fueron anunciadas el viernes pero que aún requieren de un mayor análisis por su difícil instrumentación. El ofrecimiento al sector de un cargo en la Secretaría de Agricultura también formaría parte del acuerdo.
Concretamente, el flamante titular de la cartera, Javier de Urquiza, ofrecería una de sus subsecretarías –la que él dejó vacante cuando asumió como secretario– a un dirigente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), entidad de la cual el funcionario fue miembro durante varios años en Santa Cruz, según confirmó PERFIL.
Actualmente, quien está momentáneamente a cargo de la Subsecretaría de Política Agropecuaria y Alimentos es Carlos Milicevic, otro patagónico productor de ovejas y muy amigo de De Urquiza, pero cuyo cargo formal es el de jefe de Gabinete de la SAGPyA.
“De Urquiza quiere poner a alguien de CRA, porque no sólo hay una relación de muchos años con ellos, sino que también es la que tiene más fuerza a la hora de convocar un paro”, dijo una alta fuente oficial.
Casualmente, el último paro de diez días convocado por el campo fue motorizado por CRA, que reúne a la mayor cantidad de productores, y por Federación Agraria. La Sociedad Rural Argentina se sumó después. Y peor aún: la entidad que preside Mario Llambías llegó a la reunión del viernes con la advertencia de que, si no había propuestas concretas, el miércoles se anunciaría un nuevo lock out.
Viejos amigos. De Urquiza, de origen radical, tiene una larga trayectoria política, pero su vocación productiva lo acercó al gremialismo y, luego de varios años afiliado a CRA –entidad con mucha fuerza en el sur–, obtuvo la presidencia de la Federación de Instituciones Agropecuarias de Santa Cruz (FIAS). Luego fue asesor del INTA, donde conoció a Milicevic, y más tarde el entonces gobernador santacruceño, Néstor Kirchner, lo nombró titular del Consejo Agrario Provincial, cargo que ejerció hasta 1998.
Esta trayectoria explica el vínculo que el secretario tiene con la entidad y las razones del ofrecimiento del cargo. No obstante, no sería gratis para CRA. Los representantes del campo deberían bajarles el tono a los reclamos de los productores en lo que resta del año, dijo una alta fuente del entorno de De Urquiza.
De concretarse este paso, todavía en estudio, no sería muy bien recibido por la totalidad de las otras entidades. Federación Agraria, por ejemplo, intentó sumar gente suya en Agricultura mientras Miguel Campos era el titular de la cartera, pero una puja de intereses con Ricardo “Pacha” Velasco –pareja de Felisa Miceli– lo impidió. “Sería una mojada de oreja para el resto de las entidades”, dijo, por su parte, un dirigente de Coninagro.
Para no herir susceptibilidades, lo más probable es que el perfil elegido para ocupar el puesto vacante sea más técnico que político.
sigue
Mucho ruido y pocas nueces
El Gobierno anunció una batería de medidas, basadas en el otorgamiento de subsidios, para solucionar la problemática del campo. El sector respondió con apoyo, pero hay algunas dudas sobre su instrumentación. Las medidas anunciadas son las siguientes:
Subsidio a productores de cerdo y feed lots para abaratar el precio del maíz. También se estudiará un aporte para los ganaderos que crían su hacienda a pasto pero luego la terminan con maíz.
Estudian la creación de un fondo de US$ 200 millones para mejorar el precio que los ganaderos reciben por la hacienda.
Solucionarán, con quitas, el problema de los productores morosos del Banco Nación.
Compensarían a los productores de trigo con un subsidio por la diferencia entre el precio que cobran y el internacional.